domingo, 4 de febrero de 2018

“Renegades” (2017) – Steven Quale



Sinopsis: Un equipo de la fuerzas especiales de la Armada de EE.UU. descubre un tesoro subacuático en un lago bosnio. 

Comentario:

Conocido inicialmente como “The Lake”, “Renegades” es un thriller de acción francés co-escrito por el incombustible Luc Besson y producido por su compañía EuropaCorp, así que ya sabemos a qué tipo de producto atenernos: guión justito (no siempre un defecto) y mucha acción (no siempre una virtud). En este caso, lo primero se cumple a rajatabla, si bien en lo segundo se queda algo corta, a gusto de un servidor.

Su prometedor arranque al más puro estilo “The Expendables 2”, con nuestros protagonistas infiltrándose en una base enemiga (y luego huyendo por todo lo alto de la misma), apunta a una macarrada con tiros y explosiones a raudales, cuando en realidad es más bien una relajada cinta de aventurillas submarinas.

Nuestros protagonistas son una suerte de “Equipo A” de los Navy Seals (¡Dios bendiga América!) que gusta de saltarse las normas, cosa que suele sacar de sus casillas a su superior, interpretado por el actor más conocido de esta producción: JK Simmons. Un papel, el de hombre gruñón pero en el fondo un buenazo, que le sienta como anillo al dedo. Ni que decir que cada vez que aparece en pantalla lo borda y le roba la función al resto del reparto. Un reparto repleto de caras desconocidas (e interpretaciones ramplonas) de entre las cuales resulte la de Sullivan Stapleton la más reconocible de todas tras haberle visto protagonizando hace unos años “300: El origen de un imperio”, la (tardía) secuela del pepinazo de Zack Snyder.

El comando liderado por Stapleton (¿a vosotros no es recuerda un poco a Russell Crowe?), que se encuentra asentado en la Bosnia en guerra de mediados de los 90, recibe el chivatazo de que hay oro nazi escondido en uno de los lagos de las cercanías, en territorio enemigo. Ni cortos ni perezosos, a caballo entre la codicia y el altruismo más desinteresado, toman la decisión de hacerse con el preciado botín, trazando un calculadísimo e infalible “plan de rescate” a espaldas de sus superiores.

Lo que sigue es, como ya apuntaba al inicio, una cinta de aventuras con un grupo de soldaditos bien avenidos a los que se les une una moza de buen ver, residente de la zona y principal instigadora de la arriesgada misión. 

He de admitir que, en lo personal, esperaba bastante más de la película, quizás algo embaucado por el llamativo tráiler, pero como mínimo cumple como simpático pasatiempo si uno no le exige demasiado. 

Por otro lado, Quale ha demostrado ser un director, independientemente del guión, bastante apañado en películas como “Final Destination 5” (una de las pocas secuelas decentes de la saga) o “Into the Storm” (regulera pero con escenas atractivas), así que en ese aspecto está bien resuelta. Aunque la secuencia de apertura sea de lo mejor, hay que destacar también lo competentemente rodadas que están las escenas submarinas, algo en lo que el cineasta ya poseía cierta experiencia como director de segunda unidad en el documental “Aliens of the Deep” de James Cameron.


Si bien la historia no es la quinta esencia del género, por lo menos resulta algo diferente a lo que nos tiene acostumbrados el francés. Además, si hay nazis (o referencias a ellos) de por medio, ¿quién se va a resistir?

Y es que mucho se ha especulado sobre el famoso “oro de los nazis”. A lo largo y ancho de la II Guerra Mundial, el ejército de Hitler usurpó numerosas cantidades de lingotes de oro -amén de dinero en efectivo, joyas y obras de arte- a los países que sufrieron la desdicha de ser invadidos por sus fuerzas. Muchos de estos botines se han ido descubriendo y recuperando en cuevas, bóvedas o cuarteles que éstos usaban como almacenamiento de sus reservas. Pero aún hoy se especula mucho acerca del “oro perdido” que todavía no se ha recuperado, y de su posible ubicación en montañas o lagos de las regiones por las que deambularon.  

Sin ir más lejos, hace un par de años, una pareja de cazatesoros se embarcó en la ambiciosa búsqueda del legendario "tren de oro", un convoy nazi repleto de oro y joyas desaparecido en combate durante la huida de las tropas alemanas ante la llegada de las tropas soviéticas, y que supuestamente terminó sepultado bajo las montañas de la Baja Silesia, en Polonia.

Tras varias semanas de excavaciones y dinero invertido (o malgastado, según se mire), al final no hubo rastro del susodicho tren ni de su anhelado cargamento. 

Más suerte tuvieron en 2017 los buzos de la empresa británica Advanced Marine Services, que hallaron 4 toneladas de oro de un carguero alemán, el SS Minden, hundido cerca de la costa de Islandia. Por lo visto, el buque fue interceptado por dos destructores ingleses, y siguiendo las órdenes del mismísimo Hitler, el capitán alemán ordenó hundir el barco, sepultando el cargamento en el fondo del mar con el firme propósito de que impedir que cayera en manos del enemigo.

Así pues, no sería de extrañar que sigan apareciendo en un futuro hallazgos del famoso oro nazi del Tercer Reich.


VALORACIÓN PERSONAL: 


domingo, 17 de diciembre de 2017

“Star Wars: Los últimos Jedi” (2017) - Rian Johnson


Sinopsis: La malvada Primera Orden se ha vuelto más poderosa y tiene contra las cuerdas a la Resistencia, liderada por la General Leia Organa (Carrie Fisher). El piloto Poe Dameron (Oscar Isaac) encabeza una misión para intentar destruir un acorazado de la Primera Orden. Mientras tanto, la joven Rey (Daisy Ridley) tendrá que definir su futuro y su vocación, y el viejo jedi Luke Skywalker (Mark Hamill) revaluar el significado de su vida. 

Comentario:
Sí, es cierto. “Star Wars: The Force Awakens” nos pareció a todos una especie de remake encubierto de “La Guerra de las Galaxias” original. Pero pese a ello (¿o quizás fue gracias a ello?), la inmensa mayoría de espectadores salimos encantados de la sala. Después del chasco de proporciones estelares que supusieron las infames precuelas perpetradas por George Lucas, lo que JJ Abrams y cía lograron nos supo a gloria bendita. Y ya no es que en comparación aquella saliera ganando por goleada (en absolutamente todos los aspectos), sino que la película era, ni más ni menos, la aventura espacial que exigíamos (y nos merecíamos) desde hacía mucho tiempo.  Abrams y su equipo habían logrado lo inaudito: que volviéramos a creer en la Fuerza; que volviéramos a disfrutar de las batallitas espaciales, de los duelos con sables lásers, de los robotitos que hablan a base de ruiditos y pitidos indescifrables (ese adorable BB-8), de los héroes entrañables y carismáticos (Rey, Finn, Poe…) y de los pérfidos y trágicos villanos (Kylo Ren). 

Es cierto también que no era perfecta y que tenía sus defectos (¿qué película no los tiene?), pero podíamos fácilmente pasarlos por alto y volver a disfrutar del espectáculo como unos críos.

¿Ocurre lo mismo con esta continuación? Vayamos por partes…

Creo que en esta ocasión los errores son más graves y pesan mucho más sobre el conjunto. 

De nuevo, la sensación de remake encubierto sigue presente. En este caso quizás no sea tan acusada (¿o sí?), pero no podemos obviar que la sombra de “El Imperio Contraataca” es alargada. Ambas películas comparten ciertas similitudes innegables: el entrenamiento de Rey junto a Luke Skywalker es equiparable al que realizó éste junto a Yoda, así como la batalla final en Crait se asemeja en cierto modo a la batalla de Hoth; surge también aquí un aliado que se convierte en traidor (personaje al que probablemente volvamos a ver en la tercera/octava entrega para redimirse, al igual que Lando en el Retorno del Jedi) y los Porgs vendrían a ser los nuevos Ewoks desde el punto de vista del merchandising (y es que en la película su función no podría ser más opuesta, puesto que a diferencia de los Ewoks, que lucharon codo con codo con nuestros héroes, éstos están aquí sólo para soltar gritos y dar por saco a Chewbacca).

El debate interno (y externo) de Kylo Ren y de Rey también recuerda bastante a los de Darth Vader y Luke Skywalker. Que si vente al Lado Oscuro, que si vente tú a la Luz; que no, que te vengas tú, y así todo el rato. Es interesante, no obstante, cómo ayuda eso a hacer crecer la personalidad de los personajes, aunque sea a costa de sacrificar el espíritu de aventura y el ritmo de la cinta. Y es que la película, tras un espectacular e inmejorable arranque, se atranca sobremanera en su parte intermedia.
Hay un esfuerzo por suplir ese tropezón intercalando una pequeña escapada de Finn y su nueva amiga del alma, Rose, a un planeta  que viene a ser algo así como Las Vegas. Un lugar en el que los ricos van a jugar al Black Jack (o lo que sea) y a las máquinas tragaperras, y en dónde los señores de la guerra cierran sus acuerdos millonarios. Pero la aventura de Finn y Rose se siente algo forzada, sobre todo SPOILER--- dados los escasos resultados que ofrece al final la misión --- FIN SPOILER. Parece más bien una excusa para tener a los personajes (y al público) distraídos mientras Rey prosigue con su –por momentos aburrido- descubrimiento personal.


Eso sí, por lo menos le sirve a Johnson para mostrarnos el canto de la moneda, ese otro estrato social que ni pertenece al Imperio, perdón, la Primera Orden; ni a la Resistencia . Desde los que interfieren sólo por su propio interés, sacando beneficio del conflicto; hasta los que le dan la espalda o los que simplemente se quedan mirando. 

Pero volviendo a los personajes principales, de nuevo hay que resaltar las similitudes entre el nuevo triunvirato al frente de  la Primera Orden y el añejo.  

También Kylo se somete ante un amo más poderoso que él, cual Vader ante el Emperador. ¿He dicho más poderoso? Bueno, eso es lo que se le suponía, pero quizás al final no sea para tanto, puesto que Snoke pasa de ser un misterioso e intimidante villano en la sombra en Awakens a ser un viejo chocho en un trono. Y para colmo, seguimos sin saber de dónde narices sale Snoke; quién es y cómo surge todo esto de la Primera Orden.

Aunque peor parte se lleva Hux (el heredero de Moff Tarkin, o eso creíamos), que se convierte en el blanco de todas las coñas/puyas humorísticas que Johnson se saca de la chistera.

No seré yo quien critique el humor de la película, puesto que es un elemento inherente y fundamental en la saga y siempre ha funcionado a las mil maravillas, pero hay momentos en los que funciona y nos saca una cómplice sonrisa (sobre todo las estelares apariciones que protagoniza siempre nuestro queridísimo BB-8), y momentos en los que la cosa da un poco de vergüenza ajena. Y eso es lo que le ocurre a Hux, que termina pareciendo una burda parodia del Hux que asomaba el jeto en su predecesora. 

Por el contrario, el que sale beneficiado en esta película es, precisamente, Kylo Ren, un personaje con matices; un villano con estrías mucho más definido y mejor desarrollado que Anakin en toda la trilogía de precuelas.


Por su parte, Poe Dameron sigue afianzando su posición de líder nato al frente del escuadrón de batalla, haciendo gala del carisma y la socarronería que ya nos dejó entrever Abrams. Y tanto Rey como Luke ejercen satisfactoriamente sus roles de aprendiz y maestro, respectivamente, no usando Johnson el apellido Skywalker en vano con él, aunque sí con su hermana Leia, que no es más que un Product Placement (o así lo veo yo) de la trilogía original. Personaje el suyo que además protagoniza una de las secuencias más sonrojantes de la película y, por extensión, de toda la franquicia (SPOILER—el momento en el  que por vez primera emplea la Fuerza, "navegando" por el espacio a través de los escombros de su buque, librándose así de un desenlace fatal, es escandalosamente ridículo, amén de gratuito --- FIN SPOILER.

Pero Leia no es el único personaje fútil de esta nueva trilogía. Ahí están también R2D2 y C3PO (éste último, sobre todo, lleva ya dos películas sin hacer/aportar absolutamente nada). Que sí, que a todos nos encanta que estén ahí, pero su único cometido es, precisamente, complacer nuestra nostalgia. Y nada más. Al menos Chewie sigue a bordo del Halcón Milenario ayudando a terminar con el enemigo.

En fin… Llegados a este punto, puede parecer que la película no me ha gustado. Nada más lejos de la realidad. Creo que empieza bien y termina mejor, pero por el camino se pierde y eso le hace perder enteros. En líneas generales sigue cumpliendo su propósito: avanzar en la saga y seguir entreteniendo a millones de fans con nuevas -aunque no parezcan tan nuevas- aventuras. Pero en esta ocasión los problemas de guión son más visibles o, dicho de otro modo, son más difíciles de maquillar. Esperemos que el retorno de Abrams en el capítulo IV suponga el gran y épico cierre que esto necesita.


VALORACIÓN PERSONAL: 

sábado, 28 de octubre de 2017

“Thor: Ragnarok” (2017) - Taika Waititi


Sinopsis oficial: Thor está preso al otro lado del universo sin su poderoso martillo y se enfrenta a una carrera contra el tiempo. Su objetivo es volver a Asgard y parar el Ragnarok porque significaría la destrucción de su planeta natal y el fin de la civilización Asgardiana a manos de una todopoderosa y nueva amenaza, la implacable Hela. Pero, primero deberá sobrevivir a una competición letal de gladiadores que lo enfrentará a su aliado y compañero en los Vengadores, ¡el Increíble Hulk!

Comentario

A la tercera va la vencida. O al menos eso debe pensar ahora la inmensa mayoría del fandom tras el estreno de esta tercera entrega del Dios del Trueno marvelita.
La escasa aceptación que tuvieron las dos primeras partes (especialmente la primera), sin duda ha inclinado al estudio a forzar una ligero lavado de cara de la saga, el cual  no pasa solamente por el corte de pelo de Thor/Chris Hemsworth, sino por potenciar la vena humorística que ya asomaba el cogote en “The Dark World”.

Aunque no sea el Vengador favorito del público (ese puesto se lo disputan Iron Man y Capitán América), está claro que el personaje funciona bien en las películas grupales de Los Vengadores, así que sólo era cuestión de encontrarle el tono adecuado. 

En vista de que el humor de la segunda entrega reconcilió a algunos fans y parte de la crítica con el superhéroe asgardiano, y que las dos Guardianes de las Galaxia se encuentran entre las más taquilleras del estudio, parecía evidente cuál era el camino a seguir.

De entrada, la elección del director australiano Taika Waititi, responsable de simpáticas comedias como “What We Do in the Shadows” y “Hunt for the Wilderpeople”, ya da una idea bastante clara de por dónde van a ir los tiros. De hecho, él mismo fue el responsable de escribir y dirigir el jocoso corto “Team Thor” que acompañó al estreno de "Capitán América: Civil War", y que de un modo muy cómico trataba de justificar la ausencia del personaje en aquella película (algo que un ofendido Thor reconocía no entender muy bien).

Taika ha llevado Thor a su terreno, convirtiendo ésta Ragnarok en una delirante y extravagante fiesta cargada no sólo de la tralla pirotécnica habiual de las producciones marvelitas, sino también de un gran sentido del humor basado muchas veces en la autoparodia. Sin ir más lejos, la habitual arrogancia de Thor pasada por ese filtro consigue hacer crecer al personaje, haciéndolo mucho más divertido y entrañable. Sus puyitas con Hulk, como si fueran dos críos pequeños, ponen énfasis en esa rivalidad ya marcada por Whedon en la primera película de Los Vengadores. Y tres cuartos de lo mismo ocurre con su hermano Loki, cuya relación de amor-odio fraternal sigue funcionando pese a lo resabido y quizás algo repetitivo de su situación (las argucias del Dios del Engaño siguen haciendo de él alguien de poca confianza).


Por otra parte, ha desaparecido de la ecuación Jane Foster, ese interés amoroso que nunca terminó de interesarnos (salvo por ver a Portman) y que de seguro nadie va a echar de menos (salvo por ver a Portman). 

A falta de Sif y los Tres Guerreros, compañeros habituales y fieles escuderos de Thor, el equipo se refuerza, por un lado, con la presencia de un viejo conocido, Hulk, personaje que sigue clamando una nueva oportunidad en solitario; y por el otro, echando mano de sangre nueva, como la recia valkiria interpretada por Tessa Thompson. Así como otros personajes más secundarios.

Otro elemento clave en el buen funcionamiento de esta secuela es esa poderosa y pérfida villana en manos de Cate Blanchett, un mala muy mala a la que quizás el tono generalmente desenfadado de la película le reste la verdadera grandeza que podría haber alcanzado de haberse tomado todo algo más en serio. A fin de cuentas, la sangría de vidas asgardianas que se cobra Hela en su propósito por reinar en Asgard no son pocas, ni mucho menos.

También merece una mención especial ese gracioso villano en segundo plano que se marca Jeff Goldblum, así como algunos inesperados cameos al principio de la función (al tanto con los dos actores de la representación teatral).

“Thor: Ragnarok” se erige así  como un fresco y divertido entretenimiento muy deudor del éxito de los Guardianes de James Gunn, ya no sólo por el tono de cachondeo constante que impera a lo largo del metraje sino también por ese ligero toque ochentero que rezuma la cinta (la tipografía del título, la banda sonora marcada por los sintetizadores, etc.).

El Thor más divertido y más poderoso que nunca encuentra al fin la película que le hace justicia.


P.D.: Personalmente, considero “Thor: The Dark World” una secuela muy digna y entretenida, no así “Thor”, que aun pareciéndome correcta en su momento, pecó en demasía de boba. 


VALORACIÓN PERSONAL: 


 

domingo, 22 de octubre de 2017

SITGES 2017 - Día 10 (Último día)


The Brink” (2017) - Jonathan Li

Sinopsis oficial: El detective Tung está decidido a atrapar al contrabandista Shing cueste lo que cueste. La persecución lo lleva hasta un crucero con casino, donde las luchas de poder internas entre criminales pondrán a prueba tanto al policía como al criminal.


Comentario:

Típica cinta de acción china en la que la trama policiaca avanza a base de patadas y puñetazos. En ese sentido, la película es honesta consigo misma y con el espectador, sin abusar de demasiados alardes melodramáticos. Las peleas cuerpo a cuerpo son potentes y presumen de atractivas coreografías. El debutante Jonathan Li posee sobrada experiencia en el género como director asistente y de segunda unidad, y eso se nota en este primer largometraje, en el que destaca una dirección visualmente muy competente, rodando con la espectacularidad requerida las escenas de acción. Buen ejemplo de ello son las dinámicas secuencias submarinas o todo el tramo final en alta mar, con el trío protagonista zurrándose de bien mientras son azotados por una violenta y descomunal tormenta. Ahí también merecen una mención especial los competentes efectos digitales.

“The Brink” no es nada del otro jueves, pero resulta entretenida, que es lo mínimo que se le pide a este tipo de producciones.



What Happened to Monday?” (2017) – Tommy Wirkola

Sinopsis oficial: En un futuro distópico en el que la sobrepoblación y la hambruna han obligado al gobierno a implantar una política de un único hijo, siete hermanas, cada una con el nombre de un día de la semana, luchan por sobrevivir y pasar inadvertidas haciéndose pasar por una sola persona cuando salen a la calle: Karen Settman. Pero un día una de ella, Lunes, desaparece sin dejar rastro. Las otras hermanas intentarán encontrarla...


Comentario:

El director noruego, conocido sobre todo por sus dos entregas de “Dead Snow” (aka Zombies nazis), se adentra esta vez en el campo de la ciencia-ficción distópica.

Lo cierto es que no hay que irse hasta un hipotético futuro cercano para encontrarse con la política del hijo único que plantea la película. Hasta hace bien poco, la medida era vigente en China desde finales de los 70, momento en que se instauró con el fin de frenar un posible desbordamiento de la natalidad. Pero ante el rápido envejecimiento actual de la población, en 2015 el gobierno decidió ponerle fin.

Los guionistas de “What Happened to Monday” (conocida anteriormente como “Seven Sisters”) nos plantean un contexto similar, aunque algo más extremista. La peculiaridad reside en el hecho de encontrarnos con hasta siete hermanas, causa ésta directa de una medida previa para combatir la hambruna.

Si ya la premisa se antoja un tanto irrisoria, lo del grupito de hermanas tan radicalmente opuestas una de otra es ya el acabose. Se entiende que había que diferenciar de algún modo a las siete chicas que encarna Noomi Rapace, pero teniendo en cuenta que apenas han mantenido contacto con el mundo exterior, y que ese poco que han tenido ha sido fingiendo ser otra persona, no parece muy creíble que cada una de ellas haya desarrollado una personalidad tan característica y profundamente distintiva (la empollona, la friki de los ordenadores, la frágil/marginal, la pelandrusca, la marimacho… Hay de todo).

Hay que decir que Rapace multiplicada por siete es mucha Rapace, y su multiinterpretación ayuda a hacer creíble lo increíble de tener a estas siete hermanas tan distintas en pantalla.  Por su parte, Glenn Close (quien cada día parece más un animatrónico) ejerce correctamente su papel de villana, aunque no cuente con demasiados minutos para su lucimiento.

Wirkola dirige competentemente la acción y otorga el ritmo adecuado para que las poco más de dos horas de función no se nos hagan pesadas. Así que si nos olvidamos de lo absurdo que resultan planteamiento y desarrollo, obviamos el discutible mensaje que nos deja de fondo, y pasamos por alto que el giro final se huele a kilómetros, lo que nos queda es un muy entretenido thriller de acción/ciencia-ficción para pasar el rato.



Culto al terror” (2017) -  Gustavo Leonel Mendoza

Sinopsis oficial: Un viaje nostálgico al universo de la cinefilia y la pasión por el  fantástico, explicado por sus especialistas, fans y estrellas mundiales.


Comentario:

Desde España a Argentina, y pasando por Inglaterra, el documental recoge las opiniones e impresiones que tienen acerca del cine de terror  actores y actrices fetiche del género como Robert Englund, Bruce Campbell, Barbara Crampton o el español Paul Naschy, así como las de realizadores como Mick Garris, Paco Plaza o Chicho Ibáñez Serrador, entre otras personalidades ligadas al género, como puedan ser Ángel Sala, director del Festival de Sitges (al que pertenecen muchas de las imágenes y entrevistas del documental) o Luis M. Rosales, creador y director de la revista Scifiworld.


A través de las entrevistas, realizadas en distintos rincones del globo, y con escenarios tan pertinentes como los festivales de cine (el de Sitges en Catalunya, el Buenos Aires Rojo Sangre en Argentina o el FrightFest de Londres) el cortometrajista argentino Gustavo Leonel Mendoza nos ofrece la visión que se tiene de un tipo de cine decidido a asustarnos, inquietarnos, perturbarnos… ¿Por qué nos gusta tanto pasar miedo? Quizás, como bien apuntan muchos de los entrevistados, sea debido a esa catarsis que se establece entre espectador y protagonistas. Vivir ese tipo de sensaciones a través de otra persona y en la ficción, siempre es mejor que por nosotros mismos en la realidad.

Sea cuales sean los motivos, no se puede negar que el terror es un género que amasa admiradores por el todo el mundo. Un género que admite distintas categorías, variantes, subgéneros, etc., y que de vez en cuando, con mayor o menor fortuna,  algunos cineastas tratan de reinventar. Pero aunque eso no suceda, bien sabemos que nunca nos cansaremos de ver películas de miedo, de terror psicológico, de monstruos o fantasmas. Para bien o para mal, el miedo es un instinto inherente en el ser humano, y muchos tendremos siempre la necesidad de canalizarlo a través de la ficción.


P.D.: Con esta última entrada finalizo la cobertura del festival. Han sido un total de 30 películas (tres de ellas, documentales) vistas y reseñadas, y el balance es bastante positivo. A título personal, me gustaría destacar: Brigsby Bear, A Day, 24X36: A Movie About Movie Posters, The Battleship Island, Wind River, The Shape of Water y Happy Death Day.

SITGES 2017 - Día 9


Happy Death Day” (2017) – Christopher Landon

Sinopsis oficial: Una estudiante universitaria (Jessica Rothe) reconstruye el día de su asesinato reviviendo tanto los detalles cotidianos como su aterrador final hasta intentar descubrir la identidad de su asesino.

Comentario:

Revivir una y otra vez el día de tu cumpleaños podría ser divertido si lo has celebrado a lo grande y junto a tus seres queridos, pero si detestas ese día y encima resulta que un misterioso enmascarado te manda al otro barrio, puede que volver a vivir esas 24 horas y sufrir repetidamente tu asesinato no sea una experiencia especialmente agradable. Eso es lo que le ocurre a nuestra protagonista, Tree, una joven universitaria a la que el karma parece estar jugándole una muy mala pasada.

Todo lo que tiene Tree de guapa lo tiene de cretina. O al menos eso deben pensar la mayoría de los que la conocen. Probablemente, si tratara mejor a las personas que la rodean, su lista de sospechosos de querer matarla no sería tan larga. Y es que a Tree no le queda otra que intentar descubrir la identidad de su asesino antes de que vuelva a matarla por enésima vez (y a saber de qué horrible forma sucederá la próxima). Quizás resolviendo su asesinato pueda poner fin a este bucle infinito e infernal.

Landon, que nos decepcionó enormemente con su anterior trabajo, “Scouts Guide to the Zombie Apocalypse”, ofrece aquí otra vuelta de tuerca (la segunda del festival) al clásico de Harold Ramis “Atrapado en el tiempo”. La premisa de aquella, pasada por el filtro del slasher más camp, y derrochando ingenio en sus formas tanto como en su contenido. Su alto sentido del humor y de la autoparodia sirven de engranaje para que los elementos más truculentos nos saquen una amplia sonrisa a cada rato.

La construcción de un fuerte y sólido personaje principal en manos de una carismática Jessica Rothe, supone un gran aliado de cara a la empatía con el espectador, lo que ayuda sobre todo a que las salpicaduras de sentimentalismo que aborda la historia no solo no estorben, sino que funcionen sorprendentemente bien.

“Happy Death Day”  es la “Final Girls” de esta edición; el resultante cóctel explosivo de mezclar “Atrapado en el tiempo” (por su premisa), “La noche de Hallowen” (por su loco  enmascarado) y “Scream” (por su tono terrorífico/paródico). Un espectáculo terroríficamente lúdico y divertido. El tipo de película que se viene a disfrutar en un festival como el de Sitges. Eso sí, se echa en falta un poquito más de gamberra casquería, pero se lo perdonamos por dejarnos un buen mensaje final: sé buena persona.



Brigsby Bear” (2017) - Dave McCary

Sinopsis oficial: 'Brigsby Bear Adventures' es un programa de televisión infantil que tiene un solo espectador: James. Cuando el programa termina de golpe, la vida de James cambia para siempre, y éste se propone terminar la historia él mismo.

Comentario:

El cine (o la ficción en general) como vía de escape. Quizás ese sea el mensaje más evidente que deja tras de sí una de las joyitas tapadas de esta edición del festival.

La ópera primera de Dave McCary es una curiosa y enternecedora comedia sobre un treintañero que descubre el mundo real tardíamente tras pasar toda su infancia confinado en una falsa y acartonada realidad creada por sus captores.

James, nuestro protagonista, fue raptado siendo tan sólo un bebé por una pareja que deseaba criarlo como su propio hijo. Y eso es lo que hicieron. A su manera, eso sí, tratando de mantenerlo alejado del mundo exterior creando para él un submundo tejido a base de mentiras. Una de las grandes mentiras con las que creció y se educó James, fue un (falso) programa de televisión sobre las alucinantes aventuras de un oso humanoide. James adora ese programa y, cuando es rescatado de su aislamiento y devuelto a su verdadera familia, descubrir que todo era una farsa le entristece. A eso hay que añadirle la dificultad de adaptarse al nuevo mundo que se abre ante sus ojos no es fácil; a llamar papá y mamá a unos perfectos desconocidos; a descubrir que tiene una hermana.

James no guarda rencor a sus captores. Puede que no fueran sus verdaderos padres, pero todo el amor que le dieron no fue una mentira. Y para él, Brigsby sigue siendo también su héroe.

Por medio de la ficción, llevando a cabo un apasionante proyecto que termina involucrando a quienes le rodean (familia, amigos…), James logra adaptarse a su nueva vida. Una vida llena de posibilidades y maravillosas personas con las que compartir sus experiencias, sus ilusiones…

“Brigsby Bear” son cien deliciosos minutos que apuntan directamente a nuestro corazón. La ingenuidad de James nos encandila des del primer momento; nos hace reír y nos hace llorar. Nos arrastra hacia un estado emocional absolutamente catártico, como pocas películas logran hacerlo. Una película imprescindible.



68 Kill” (2017) - Trent Haaga

Sinopsis oficial: Chip y Liza son una pareja peculiar. Cuando Liza sugiere que le quiten algo de dinero a su ruin benefactor, Chip empieza a ver el lado oscuro de Liza. Ahora Chip tiene un arma, una chica en el maletero y menos de 24 horas para decidir cómo salir de este embrollo.

Comentario:

Seis meses es muy poco tiempo para conocer realmente a una persona. Ese es el tiempo que llevan saliendo Chip y Liza, una pareja de jóvenes que malviven como pueden con sus míseros trabajos (él trabajando para una compañía de limpieza de alcantarillas; ella dedicándose a la prostitución).

Viéndola a ella, una rubia explosiva, cualquiera pensaría que a Chip le ha tocado la lotería. Pero nada más lejos de la realidad. Liza tiene un “pequeño” defecto: es una sociópata de mucho cuidado. Eso es algo que Chip descubre el día que le embauca para cometer un robo en el caserón de uno de sus clientes. Ella le promete que será “Entrar y salir”, que todo saldrá bien. Desgraciadamente para él, el plan no sale según lo previsto por culpa de Liza y una testigo inesperada. A partir de ese momento, la rutinaria y tranquila vida Chip e convierte en una auténtica pesadilla, huyendo de la escena de un crimen con un fajo de billetes y una rehén no deseada, y una desquiciada Liza pisándole los talones reclamando lo que es suyo.

La ingenuidad de nuestro protagonista masculino contrasta con el desfile de mujeres dominantes y de armas tomar con las que el pobre desgraciado se cruza. Femmes fatales que lo manejan a su antojo y que le hacen la vida imposible.

La espiral de violencia que desencadenan Chip y Liza, y que arrastra a todo aquél que se cruza en su camino, convierte a “68 Kill” en una sangrienta y loquísima road movie deudora del cine más punk de los 90 (Pulp Fiction, Asesinos natos) pero sin el trasfondo ni las pretensiones estilísticas de aquél, sino mucho más cerca del mero (y gamberro) divertimento.

Aunque todo el reparto está muy cumplidor, merece la pena destacar a una deliciosamente macarra AnnaLynne McCord. Su atractivo físico y su rebosante carisma se salen de la pantalla.


SITGES 2017 - Día 8 (Parte 2)


A Special Lady” (2017) - Lee An-Gyu

Sinopsis oficial: Hyun-jung empezó su vida en el submundo como prostituta y ahora está en lo más alto de una organización criminal. Su gran secreto es que, mientras estaba en la cárcel, dio a luz a un hijo. Cuando esto sale a la luz, el niño entra en el punto de mira de los enemigos de Hyun-jung, y esta deberá proteger con uñas y dientes (y balas) al pequeño.

Comentario:

Hace un par de ediciones pudimos disfrutar de la apabullante presencia de Kim Hye-Soo en la excelente “Coin Locker Girl”, thriller en el que interpretaba a una especie de “Padrina” del crimen organizado de Chinatown. En esta ocasión, la actriz surcoreana regresa al mundo criminal como una de las jefazas de una organización que ofrece servicios de prostitución a peces gordos (fiscales, políticos, empresarios…) para luego chantajearles. Todo funciona de maravilla hasta que las ansias de poder y ascenso de uno de sus empleados terminan estallándole en la cara, poniendo en peligro no sólo la estabilidad de la organización, si no su vida y la de su hijo. Para colmo, tendrá que hacer frente también a una banda rival dispuesta a saldar con sangre una vieja rencilla.

El debutante Lee An-Gyu demuestra estilo y buena narrativa en éste su primer trabajo, un thriller de acción competente aunque no demasiado original. Destacan sobre todo las interpretaciones de  Kim Hye-Soo y el villano encarnado por Lee Sun-Kyun.



Jailbreak” (2017) – Jimmy Henderson

Sinopsis oficial: Un equipo de las fuerzas especiales intenta retomar el control de una prisión cuando sus reclusos se hagan con el control de la cárcel, a la vez que intentan proteger a un testigo amenazado de muerte.

Comentario:

La industria de cine camboyana empieza a resurgir de sus cenizas tras años de represión y dictadura. A principios del 2000 empezó la década de la recuperación, aunque la falta de inversión hacía que se produjeran muy pocas películas. El año pasado, no obstante, se rodaron casi una cincuentena, lo que sin duda es un buen síntoma, sobre todo de cara a la diversidad de géneros a tratar.

Tanto es así, que ahora nos llega “Jailbreak”, considerada la primera película de acción del país.
La trama es bastante ramplona, pues no es más una mera excusa para ofrecernos una retahíla de hostias sin fin entre policías (todos saben pelear) y reclusos (también saben pelear todos). En ese aspecto, la película no engaña a nadie. La acción se limita a enfrentamientos cuerpo a cuerpo grupales e individuales, algunos más vistosos que otros, aunque en general no demasiado “creativos”, lo que hace que la película se torne un tanto monótona. Eso sí, el hecho de que no se tome en serio a sí misma ayuda a verla con mejores ojos.

La cinta se emparenta mucho con el cine de artes marciales tailandés que durante un tiempo popularizaron estrellas autóctonas como Tony Jaa, si bien el estilo de lucha que practican los protagonistas de “Jailbreak” no es muay thai, aunque lo parezca, sino bokator, arte marcial camboyana que, como bien describe Wikipedia, combina técnicas con armas, combate cuerpo a cuerpo y técnicas de suelo.

sábado, 21 de octubre de 2017

SITGES 2017 - Día 8 (Parte 1)


Rebobinando” (2017) – Jose F. Riveiro

Sinopsis oficial: Documental que repasa la edad de oro del VHS y los videoclubs a través de la propia experiencia de montones de rostros conocidos del cine europeo. Los cuales narran la historia vista desde dentro, con detalles, anécdotas y multitud de sorpresas que harán que volvamos a sentir la magia que había en las polvorientas estanterías de aquellos irrepetibles lugares. El cine fantástico, las mayores rarezas, El cine de culto, Mariano Ozores y mucho, mucho más.

Comentario:

Prácticamente extinguidos del paisaje urbano, los videoclubs fueron, en su momento (de los 70 a los 90), uno de los pilares del negocio de la industria del cine (en general, no sólo de Hollywood), y una las mayores fuentes de consumo cinematográfico para muchos espectadores que, con el tiempo, nos convertiríamos en “auténticos” cinéfilos (o mejor dicho, cinéfagos).

Los videoclubs llegaron alrededor de los 70 para cumplir una labor cultural indispensable. No sólo pusieron al alcance de nuestra mano las películas que se estrenaban en cine, pudiéndolas ver y volver a ver tantas veces como quisiéramos, sino que además nos permitieron descubrir ese otro cine que existía a la sombra de los grandes estrenos mainstream. Cine de bajo presupuesto (serie B, serie z, exploitation…), cine independiente, cine europeo… Películas, en muchos casos, realmente marcianas, o auténticas rarezas que, por aquél entonces, no podían encontrarse en ningún otro lugar que no fuera en las estanterías del videoclub. También fueron indirectamente responsables de que muchas de esas películas adquirieran a posteriori un estatus que vendría a denominarlas como “de culto”.

Los videoclubs también contribuyeron a reunir a todos los miembros de familia delante del televisor, disfrutando no sólo de la programación televisiva que ofrecían las contadas cadenas de la época, sino del “cine a la carta” que les permitía tener en casa el videoclub del barrio. Alquiler cuatro o cinco películas para pasar el fin de semana era una práctica habitual en la inmensa mayoría de hogares españoles.

En este documental, se exploran estos aspectos a través de la experiencia propia no sólo de quienes se dejaban embaucar por las carátulas de los VHS (el formato dominante en aquellos tiempos), sino también de quienes participaron en ellas, entrevistando a actores como el desaparecido Paul Naschy o Antonio Mayans, a quienes ligamos irremediablemente con el fantaterror patrio; así como Guillermo Montesinos o Mariano Ozores y Andrés Pajares, estos últimos auténticos reyes del videoclub con la llegada del “destape” al cine español.