jueves, 2 de febrero de 2017

Crónica – 2º Salón del Cine y las Series


Este pasado fin de semana (27, 28 y 29 de Enero), La Farga de L’Hospitalet (Barcelona) acogió de nuevo, y tras el éxito de la edición pasada, el 2º Salón del Cine y las Series. Se calcula que por el salón han pasado unos 26.500 asistentes, lo que supone un incremento del 30% con respecto al año anterior, posibilitando así que el evento se repita un año más y, de seguir con la buena racha, se convierta en un importante e imprescindible evento anual de la ciudad, con el deseo de prolongarse en el tiempo.

En esta edición, que ha contado con un total de 115 expositores, el leitmotiv ha sido, principalmente, “los robots en el cine”, pudiendo disfrutar así de exposiciones tales como la de SyFy, con materiales originales y réplicas de películas como Robocop o Blade Runner, entre otras; o la dedicada a los mechas en el anime y el manga (además de hacer un repaso histórico de su llegada a Catalunya).  También se contó con la presencia de Kike Maíllo, director de “Eva”, y Jordi Ojeda, experto en ciencia-ficción y cine, que ofrecieron una charla sobre dicha temática para el público asistente. Además de las citadas charlas temáticas, hubo coloquios, mesas redondas y, por supuesto, clases magistrales de las que luego hablaré más en profundidad. Al igual que en la edición pasada, hubo espacio para diversas actividades lúdicas para todos los públicos; desde representar míticas escenas de películas (el clásico asesinato en la ducha de “Psicosis”) en un pequeño decorado ambientado para la ocasión, hasta someterse a una sesión de maquillaje en los talleres de caracterización o presenciar en vivo y en directo una escena de acción a cargo de unos especialistas de cine.

Todo esto y mucho más. Tanto, que es difícil abarcarlo todo en un solo artículo. No obstante, a lo largo del mismo tenéis también alguna de las fotografías que tomé de, por ejemplo, la fantástica exposición de coches de cine, que incluía vehículos como el Gran Torino de “Starky & Hutch” o el  Dodge Monaco de los Blues Brothers.


A título personal, me quedo especialmente con la exposición dedicada a Macario Gómez Quibus (“MAC”), que mostraba algunas de las obras más representativas de este magnífico cartelista cinematográfico catalán. Y es que Macario ilustró carteles (en su versión distribuida en España) para películas tan conocidas como “Los Diez Mandamientos”, “Con faldas y a lo loco”, “Psicosis” o “Doctor Zhivago”. Y quizás por su oficio todavía sea un completo desconocido para muchos cinéfilos; y ya no digamos para el gran público. Y es que ésta ha sido siempre una labor no siempre reconocida como es debido, y sólo algunos nombres como el del estadounidense Drew Struzan (por poner el ejemplo más conocido y aclamado) han pasado a la posteridad.


También quisiera destacar dos de las charlas a las que asistí el domingo. 

La primera de ellas se titulaba "Efectos Visuales, cómo llegar a trabajar en Hollywood", a cargo de Francesc Bolló, ex alumno (y actualmente profesor) en FX Animation, escuela de cine y 3D afincada en Barcelona y que este año cumple su décimo aniversario. Bolló ha logrado trabajar en los VFX de exitosas películas como “Guardianes de la Galaxia”, “El libro de la selva” y la última e inminente entrega de Piratas del Caribe. Nos habló no sólo de los distintos procesos que se siguen a la hora de determinar la creación de los efectos visuales de una película (y que varían dependiendo de si se trata de una cinta con actores o si se trata de una cinta de animación), sino también de la jerarquía dentro de una empresa dedicada a dichas labores. Una jerarquía con más cargos de los que creeríamos y, sin duda, compuesta por una infinidad de empleados, cada uno de ellos destinado a una tarea determinada.

Dentro de la animación, y una vez aprobado el proyecto, los pasos a seguir -algunos de ellos en paralelo- serían, a grandes rasgos: creación de personajes, creación de entornos y elementos de escena (layout), modelación de personajes, rigging (los “esqueletos” que otorgarán movimiento a los personajes), animación, aplicación de efectos visuales (humo, agua, explosiones, etc.), lighting (luces de la escena), render (el resultado final de la imagen) y finalmente la postproducción, donde se juntan todos estos elementos y se pulen los detalles.

En cuanto a cómo llegar a trabajar en la industria de Hollywood, Bolló habló desde su propia experiencia, y es algo que se podría resumir tal que así: saber inglés (imprescindible), tener un buen reel o portafolio adecuado al trabajo que buscas, es decir, no aglutinarlo con todo lo que sabes hacer sino concretarlo a la disciplina de la oferta (si es necesario, realizar un reel por cada disciplina) y empezar a buscarse la vida fuera de España, pues aquí el trabajo es escaso debido al bajo volumen de producción (y a sabiendas de cómo funciona el país, seguro que mal pagado). 

En cuanto a la otra charla/masterclass, cuya temática era las bandas sonoras, corría a cargo de Dani Trujillo, un compositor y diseñador de sonido para cine y tv (películas, series, publicidad…). Dani nos expuso algunas de las claves para realizar con acierto la indispensable labor de componer música para, en este caso, una película, y lo mucho que ésta influye en el significado y las connotaciones derivadas de la misma. Como ejemplo, nos mostró un vídeo (un fan tráiler), ya conocido para los que pululamos por las redes, en el que “El Resplandor” de Kubrick se convertía en una comedia familiar gracias, además de por un habilidoso montaje, también por la simpática sintonía que acompaña las imágenes. De este modo, quedó clara la capacidad de la música para otorgar un mensaje, y el modo en el que ésta puede influir sobremanera en el espectador. Dani nos ejemplificó muchos de éstos y otros aspectos sirviéndose del piano que le acompañaba, y demostrando en vivo y en directo se habilidad para con él. Y de paso, la charla se hacía así mucho más amena y gratificante. Ni el ruidoso escándalo de unos niños maleducados presentes en la sala pudo estropearnos la velada.


viernes, 20 de enero de 2017

“xXx: Reactivado” (2017) D.J. Caruso



Sinopsis: el Agente al servicio del Gobierno Xander Cage (Vin Diesel), vuelve de su exilio autoimpuesto para enfrentarse al letal guerrero alfa Xiang y sus secuaces, en una lucha a muerte por recuperar la Caja de Pandora, un arma secreta y letal que aparentemente nadie puede detener.
Tras reclutar a un nuevo grupo de amantes de las emociones fuertes y adictos a la adrenalina, Xander se ve implicado en una conspiración implacable que saca a la luz un complot en las más altas esferas de los gobiernos mundiales.

Comentario: hay dos, o más bien tres, películas clave que impulsaron la carrera de Vin Diesel, tras unos discretos comienzos en papeles secundarios. Una de ellas fue, sin lugar a dudas, “Fast & Furious”, refrito de “Point Break” ubicado en el mundo de las carreras ilegales, y cuyo éxito le catapultó a la fama. La otra, aunque en menor medida tratándose de una serie B, fue “Pitch Black”, anterior al film de Cohen pero que sirvió para descubrirnos un nuevo y carismático (anti)héroe de acción. Riddick, su protagonista, es, a día de hoy, con dos secuelas a sus espaldas y una tercera en camino, uno de sus personajes más emblemáticos.  

La otra película que otorgó caché al actor fue “xXx” (Triple X), una hipervitaminada variante de James Bond, mucho más testosterónica y agresiva que el elegante y sutil espía de Fleming. Su éxito en taquilla asentó a Diesel en el trono de Hollywood, convirtiéndole en el action-man de las nuevas generaciones junto al coetáneo Dwayne Johnson. Por desgracia, la alegría le duró poco, y una serie de decisiones le condujeron casi al exterminio. Y es que sus siguientes trabajos dejaron frío al público y no cumplieron para nada las expectativas de los estudios.  

Diesel, que no quería encasillarse demasiado pronto, declinó participar en las continuaciones de “Fast & Furious” y “xXx”, sagas que terminaron siguiendo su curso sin él, si bien con desiguales resultados. Al que igual hicieron antes otros héroes de acción como Schwarzenegger o Stallone, tanteó también la comedia familiar (The Pacifier), y el resultado fue calamitoso. Después de esto, y decidido a que le tomaran en serio como actor, trató de dar un giro radical a su carrera con un papel cómico-dramático (Find Me Guilty) que, si bien apreciado por la crítica, acabó pasando desapercibido para el gran público, lo que sumado al fracaso en taquilla de otro infame blockbuster posterior (Babylon), dejaría a al actor tocado y semihundido. ¿Y qué hizo, entonces? Pues apostar por lo seguro y retomar a su Dominic Toretto, ejerciendo labores de productor para tener el control deseado y relanzar la franquicia con aires “renovados”. De eso hace ya unos cuantos años, y la saga anda ya por su octava entrega. Diana y primer premio.

Pero como no sólo volvió Toretto, sino también Riddick, era cuestión de tiempo que Xander Cage hiciera lo propio. Al fin y al cabo, la pasta es la pasta, y ya que su “cazador de brujas” no ofreció tampoco los resultados esperados, nada mejor que regresar a terreno conocido.

Y os preguntaréis: ¿pero Xander Cage no estaba muerto? No, estaba de parranda. O para ser más exactos, oculto y pegándose la vida padre haciendo la vuelta al mundo, como Willy Fog. Pero todo se le acaba cuando la NSA le encuentra y le insta a reincorporarse al programa “Triple X” para encomendarle una misión de vital importancia: ¡salvar al mundo! ¡Otra vez!


Así pues, tenemos nuevamente a Xander Cage -X para los amigos- en acción. Y eso significa que los malos van a pillar, que los buenos van triunfar por todo lo alto y que él se va a ligar a la buenorra de turno con su sonrisa burlona, sus frases lapidarias y su hortera abrigo de pieles. Todo eso acompañado esta vez por un puñado de descerebrados.  A saber: un grandullón pirado y kamikaze (lo segundo mejor de la película), una atractiva francotiradora de ojos azules y un Dj fiestero (sic). ¿Cómo? ¿Para qué demonios recluta/necesita Cage a un Dj? Ni idea, pero es su coleguilla, y en el guión ponía que debían ser tres, así de vez en cuando le dan una pistola y también se lía a tiros contra los malotes (todo ellos, por supuesto, con tan mala puntería que harían las delicias de un feriante en su puesto de tiro al blanco).

Lo cierto es que la película ya empieza mal, abriendo con un cameo en modo “estrella invitada” ridículo y metido con calzador, para único y exclusivo regocijo de la chavalada futbolera. A partir de ahí, la cosa sólo puede ir a peor. Y así se confirma.

Aunque haya que reconocer que la primera xXx tenía sus fantasmadas, como toda cinta de acción que se precie, aquellas eran puntuales y más o menos bien repartidas a lo largo del metraje, perdiendo un poco el norte tan solo hacia el tramo final. Aquí, sin embargo, las flipadas son constantes; una detrás de otra, por lo que acaban agotando no sólo por exageración sino también por acumulación. Si a esto le sumamos que la trama es patosa, que la burócrata que reemplaza a Gibbons/Samuel L. Jackson es puro cliché, y que hay que seguir soportando la música reguetonera impuesta por el amigo Diesel, lo cierto es que la hora y tres cuartos de película se hace bastante larga y pesada. Tan sólo ayuda a pasar mejor el rato las risas que uno se echa a su costa (siempre es mejor reírse que echarse a llorar), y las hostias y acrobacias de Donnie Yen (lo primero mejor de la película). Bueno, y a ratos las de Tony Jaa, que aquí luce teñido de rubio piolín y, aparte de piruetas, le da también por hacer ruidos y gestos extraños... 

Diesel ha convertido a su solitario Xander Cage en un pseudo Dominic Toretto, con colgante quinqui y música poligonera incluidos. Por desgracia, aquí los chascarrillos son del todo a cien y las escenas de acción producen, en su mayoría, vergüenza ajena. Algún momento memorable, como la secuencia de “la patata caliente” y, como ya digo, la presencia del maestro Yen, hacen más soportable el visionado de la clásica cinta de acción que da mala fama al género y otorga motivos más que de sobra para que la crítica más sesuda y los gafapastas de turno lo vapuleen sin miramientos. Pero no nos engañemos, la culpa no la tiene el género, sino  de quienes últimamente lo representan: cintas de acción que rebasan la fina línea que separa lo descerebrado de lo rematadamente estúpido. 

De todos modos, si estás en la edad del pavo, tú mayor ídolo es un futbolista y tu lista de canciones favoritas de Spotify la conforman Don Omar, Nikky Jam y demás criminales de la música, quizás ésta sí sea tu película. En caso contrario, recomiendo alejarse de ella como alma que lleva el Diablo.



VALORACIÓN PERSONAL: 

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Breve cierre temporal y encuesta importante


Trataré de ser lo más breve posible porque las circunstancias así me lo exigen.

Como ya os habréis dado cuenta, este domingo no he actualizado el blog con el recopilatorio semanal  de noticias, y también los que me seguís en Twitter habréis notado lo poco activo que he estado estos últimos días. La razón es simple: llevo unos días convaleciente en casa con una fuerte cefalea, es decir, que tengo la cabeza como un bombo (como si me fuera estallar), y apenas puedo sentarme unos minutos frente a la pantalla del ordenador. 

Para que os hagáis una idea, es algo así como sufrir una resaca de mil demonios, pero sin la parte divertida de haber estado de juerga y bebiendo toda la noche anterior. Y aunque parece que la medicación empieza a surtir efecto, lo más probable es que no pueda actualizar el blog en unas semanas.

De todos modos, estos días me han servido también para meditar un poco sobre un asunto que atañe al blog y sobre el que  llevo tiempo dándole vueltas. Y voy necesitar vuestra ayuda para decidirme.

Este mes de diciembre Amazing Movies ha cumplido ya 9 años en la blogosfera. Son muchos años. Casi una década. Y en el último año, y dada la imposibilidad (por trabajo) de acudir apenas a los pases de prensa o siquiera acercarme al cine por mi cuenta, tomé la decisión de darle un giro al blog y dedicarme a las noticias. No era nada original, lo sé, pero se trataba de renovarse o morir. Y lo cierto es que el cambio le ha hecho bien, pues han aumentado considerablemente las visitas, lo que significa que la idea gustó y todavía hay esperanza de seguir unos años más al pie del cañón. O de por lo menos, intentarlo.

Pero se presenta una duda: ¿debo seguir con este rumbo marcado e ir actualizando semanalmente con noticias y alguna que otra crítica puntual, o debería optar por un nuevo cambio? ¿Quizás volver a escribir, en la medida de lo posible, sólo artículos y reseñas aunque eso mengue el ritmo de actualizaciones?

Lo cierto es que para las noticias ya empleo Twitter, donde además tuiteo también los trailers e imágenes que van apareciendo sobre estrenos y proyectos venideros. Por ende, creo que publicar noticias aquí puede llegar a ser algo reiterativo, aunque no todos los que visiten el blog me sigan en Twitter, y viceversa. La ventaja de escribir aquí es que puedo explayarme en la redacción de las noticias, mientras que en Twitter debo ser breve. Sin embargo, la inmediatez de la red social del pajarito es innegable.

En fin, que estoy indeciso. Por ese motivo he decidido lanzar una encuesta para que opinéis al respecto. La tenéis en el margen izquierdo del blog. 

En ella os ofrezco tres opciones a elegir, y tenéis tiempo de votar hasta el 31 de este mes. En base a los resultados, trataré de sacar conclusiones y valorar cuál debe ser el próximo paso para que Amazing Movies siga vivito y coleando un tiempo más.

Aprovecho la ocasión, también, para desearos Felices Fiestas a todos. 

¡Un abrazo y hasta el próximo año!

miércoles, 14 de diciembre de 2016

“Spectral” (2016) – Nic Mathieu



Sinopsis oficial: Cuando una fuerza de otro mundo siembra el caos en una ciudad europea devastada por la guerra, un ingeniero ayuda a los operativos especiales a intentar defenderla.  

Comentario:
Netflix no se ha conformado solamente con ser una de las plataformas líderes de entretenimiento streaming, sino que además ha osado adquirir los derechos de distribución de producciones originales tales como series de televisión, documentales e incluso películas. Y todo ello con éxito, todo hay que decirlo.

La empresa no le hace ascos a ningún género, por lo que entre sus últimos estrenos inéditos nos encontramos con una cinta de acción y ciencia-ficción que bien podría haberse estrenado en salas de cine (cosa que en principio debía haber hecho en agosto de este año). Y es que aunque parezca evidente que “Spectral” no cuenta quizás con un gran presupuesto, lo cierto es que tiene un aparcado técnico y diseño de producción impecables y que nada tienen que envidiar a las grandes superproducciones hollywoodienses. Tampoco es nada raro si tenemos en cuenta que detrás de los efectos especiales se encuentran empresas como Weta Digital o la no tan conocida Hydraulx, que ha trabajado para películas como “San Andreas” o “X-Men: Apocalypse”. Amén de que la cinta está producida por Legendary Pictures y Universal Pictures, por lo que tampoco es que estemos hablando de una serie B de saldo, precisamente.

En cualquier caso, y apartado técnico aparte, lo cierto es que nos encontramos con una cinta de ciencia-ficción de carácter bélico al más puro estilo “Black Hawk derribado” y que, sin ser el colmo de la originalidad, lo cierto es que logra ofrecer poco menos de dos horas de satisfactorio entretenimiento. Cierto es que bebe de otras películas; algunas de ellas mucho mejores, como la soberbia “Aliens”, pero otras ciertamente mucho peores, como las petardas “Battle: Los Angeles” o “The Darkest Hour”. Ésta última sobre todo en lo que respecta al enemigo a batir. 

La premisa es simple: un equipo de operaciones especiales estadounidense presente en una ciudad europea (Modalvia) en plena guerra civil debe hacer frente no sólo a los insurgentes, sino también a un enemigo que parece surgido de otro mundo;  unos seres sobrenaturales invisibles al ojo humano, capaces de atravesar muros y terriblemente letales. Así que los soldados tienen que hacer acopio de su ingenio para plantarle cara a esos seres antes de ser exterminados por completo.

A partir de ahí, lo habitual: persecuciones, tiroteos, explosiones y un puñado de buen CGI para regalarse la vista, aunque sin los excesos del blockbuster al uso. Es decir, que lo que hay está al servicio de la historia, por escueta que ésta sea, y sin demasiados alardes. Quizás esa sea una de las grandes ventajas de contar con un presupuesto ajustado: no poder permitirte una orgía de CGI que se te acabe yendo de las manos, como le pasa a la inmensa mayoría de cineastas (Bay, Snyder, etc.).

El debutante Nic Mathieu, hasta el momento director de anuncios para televisión, rueda con oficio, y le saca jugo a los recursos con los que cuenta, aprovechando sobre todo el escenario bélico en el que se desarrolla toda la historia. El reparto, que cuenta con caras conocidas como James Badge Dale o Emily Mortimer, es cumplidor y ayuda a sobrellevar fácilmente lo cliché de sus personajes. 

“Spectral” es, en resumen, un atractivo entretenimiento de modestos resultados (en la línea de sus pretensiones) que, si bien no deja huella, por lo menos resulta agradable de ver.  Y si algún día algún estudio se decide llevar a la gran pantalla los videojuegos “Gears of Wars”, esta cinta no sería una mala opción en la que fijarse.



VALORACIÓN PERSONAL: