martes, 15 de enero de 2008

"El último hombre sobre la Tierra" - Sidney Salkow, Ubaldo Ragona (1964)

Esta co-producción italoamericana fue el primer intento de llevar al cine la novela de Richard Matheson. Para ello, se contó con el protagonismo de un Vincent Price ya experimentado en el campo del terror y el fantástico, que servía además de reclamo para el público.
No obstante, la película no tuvo demasiado éxito y fue tildada por la crítica de mediocre.

Con el paso del tiempo, esta versión de Sidney Salkow y Ubaldo Ragona (más del primero que del segundo) está considerada, pese a algunos cambios en la historia, como la más fiel al libro. Viendo las posteriores versiones ya reseñadas en este blog, no dudo de tal afirmación.
Es curioso que siendo ésta la que más se acerca al espíritu de la novela, sea la que el propio Matheson rechazó. Y es que su guión fue posteriormente reescrito, algo que no agradó en absoluto al escritor y de ahí que acabara firmando con el seudónimo de Logan Swanson.


No se puede decir que sea una gran película, pero si tiene unas innegables virtudes que la hacen digna de ser recordada. Aún contando con escasos medios se consiguió darle ese toque apocalíptico. Los planos generales de la desierta ciudad plagada de cadáveres o esa apagada fotografía en blanco y negro consiguen transmitir la sensación desoladora que invade al propio personaje.

Vincent Price logra encarnar sin problemas a un Robert Morgan (aquí no mantuvieron el apellido Neville) astiado por la soledad y el aburrido y monótono transcurso del tiempo. A la luz del día, recorre las calles en busca de provisiones, especialmente gasolina y ajos. Esto último, junto a los espejos, lo usa para auyentar a las terribles bestias que han sucedido a la raza humana en la colonización del planeta.
Estos seres estan a camino entre un vampiro y un zombie. Por un lado, temen reflejarse en los espejos y no sorportan el hedor del ajo ni la luz del sol, y al igual que los vampiros, también se les mata con estacas en el corazón (estacas que el propio Morgan fabrica en casa). Por otro lado, su parentesco con los zombies radica en su lentitud y aspecto haraposo.
Su presencia supone una molestia a la que Morgan ya se ha habituado (no tiene otro remedio). Protege su casa con tablones, que junto a los ajos y los espejos, impiden la entrada de estos seres.


Mediante un único y extenso flashback, se nos cuenta el origen de estos seres, que no son más que el resultado de un exraño virus que ha afectado a toda la población. También conocemos la anterior vida de Morgan como un científico que vivía con su esposa e hija y que trataba por todos los medios erradicar la maldita enfermedad.
Sin embargo, sus intentos no obtuvieron resultado alguno y poco a poco la raza humana, tal como la conocíamos, empezó a exintiguirse. La debilidad física y la ceguera eran los primeros síntomas de la afección, y un abatido Morgan fue testigo de como ello afectaba a su propia familia sin poder hacer nada al respecto.

El sentimiento de impotencia acompañará a Morgan durante toda la película. La única forma de mantener el recuerdo vivo es visionando viejas cintas o visitando la “simbólica tumba” de su esposa. Y digo simbólica porque todos los infectados, por orden estricta del gobierno, son quemados en fosas comunes para intentar, inutilmente, contener la plaga.
En el caso de la esposa de Morgan suponemos que éste, tras negarse a quemarla y ésta “revivir” después de su muerte, le clava una estaca y le da una sepultura digna.

Morgan es el único superviviente de la catástrofe y aún o sabe muy bien por qué. Tiene una teoría, pero ni a él ni a un servidor le convencen demasiado.
Su esperanza aparece como por arte de magia cuando encuentra a otra superviviente. Desgraciamente, la suerte de éste no mejorará dados los posteriores acontecimientos. Y es que dicha superviviente no es más que otra infectada que logra contener algunos síntomas de la afección mediante unas inyecciones de sangre desfibrilada (según palabras del propio personaje). Ella, junto a otros de su misma condición, forman una nuevo grupo que de algún modo pretenden repoblar la Tierra como la nueva raza surgiente del virus. Desean exterminar a los vampiros que deambulan por las calles, pero también pretenden desahacerse del último humano que queda, y ese no es otro que Morgan.


Por último, y ya concluyendo este repaso a las adaptaciones de la novela “Soy Leyenda”, decir que esta versión es bastante difícil de conseguir y que un servidor sepa, no tiene edición en dvd en España. Podría ser incluso que sea una película inédita en nuestro país.

Corre por la red una versión en V.O.S., para quien pueda interesarle conocer y comparar las tres versiones existentes de la obra de Matheson.

De todos modos, espero que estas reseñas os hayan servidor para haceros una idea sobre las semejanzas y parentescos que hay no sólo con la novela, sino entre ellas mismas. Cada una es, al fin y al cabo, la visión de un mismo relato según la época en que se ha rodado y su mira comercial para con la misma. Mientras la Price se mueve dentro del terror y el suspense, la de Heston es más una cinta de acción. Y aunque todo apuntaba lo contrario, la última versión con Smith es más intensa en el tono dramático que en la acción, aunque eso sí, guarda muchos más puntos en común con la del 71.

Decidir cuál es mejor dependerá de los gustos de cada uno, aunque pienso que tanto una como otra tienen sus virtudes y sus defectos y que en general son un notable ejemplo de películas de género.


Valoración personal:

4 comentarios:

Jaime Lorite dijo...

¡Qué grande era Price!
Pues nada, tampoco he visto esta película. Puede que algún día me haga con estas versiones antiguas y las vea, aunque me gustaría leer antes la novela, que esto de las adaptaciones me está empezando a resultar sospechoso. ¡De hecho, ahora me ha dado por coger "El amor en los tiempos del cólera", de García Márquez, por culpa de la peli de Mike Newell!

¡Un saludo!

Pliskeen dijo...

Si lee la novela antes de verlas, lo más probable es que le decepcionen.

Por eso, como con otras adaptaciones, hay que centrarse en lo que uno vé y no en lo que ha leído (y luego sí eso hacer las comparaciones)

Hay películas que sin parecerse a la novela, son buenas; otras que pareciéndose, son malas. Y viceversa.


Sobre lo otro, fíjese que yo estoy por volver a leerme "Soy leyenda". La leí hace muchísimos años y quisiera tenerla más fresca en la memoria :)

Saludos ;)

P.D.: Genial Vincent Price :D

BUDOKAN dijo...

A mi esta es una de las versiones que más me gustan sobre el libro de Matheson. Muy buena tu mirada para con él. Price es gigante. Saludos!

Pliskeen dijo...

De las tres, es la más equilibrada en conjunto y la que más se acerca al terror. Aunque las tres tienen sus sus cosas buenas y sus cosas malas.

Saludos ;)