lunes, 17 de marzo de 2008

"Krull" (1983) - Peter Yates

En pleno auge del género de espada y brujería se realizó, a principios de los ochenta, una particular producción que mezclaba ciencia-ficción y fantasía. A medio camino entre “El señor de los anillos” y “La Guerra de las Galaxias”, “Krull” se ofrecía al espectador como una película de aventuras con todos los ingredientes necesarios para pasar un buen rato: un apuesto y valiente héroe, una hermosa princesa en apuros, un ser maligno y su despiadado ejército, unos lugares místicos, unos seres fantásticos, unos ancianos visionarios, maldiciones y profecías, etc.
Desgraciadamante, su estreno en cines quedó ensombrecido por la tercera parte de la saga galáctica de Geroge Lucas, “El retorno del Jedi”; eso y unas desfavorables críticas por parte de los “entendidos”, hizo que los espectadores ignoraran la película.

Con el paso del tiempo ha ido adquiriendo mayor reconocimiento, en gran parte por un público que la descubrió tardíamente pero que supo valorar su aportación al género fantástico. No es extraño pues que haya conseguido con los años el estatus de “película de culto”, al igual que sucedió con la menospreciada -en su momento- Blade Runner (entre otras tantas cintas que la crítica especializada se ha ido cepillando víl e injustamente década tras década)

No siempre las consideradass “de culto” resultan ser buenas películas (uno se lleva cada chasco...), y aunque dentro del género que se engloba Krull, ésta no sea de las mejores, sí tiene suficientes alicientes como para considerarse un buen entretenimiento indigno de perecer en el olvido colectivo.


Bebiendo de la literatura fantástica y muy en concreto de Tolkien, el guionista Stanford Sherman escribió una arriesgada historia que se desarrolla en el planeta Krull, un mundo asediado por un monstruo alienígena y su destructivo ejército.
Dos poderosas naciones enemigas deciden fusionarse y hacer frente al invasor. Uniendo en matrimonio a los respectivos hijos de cada rey, pretenden fortalecer el pacto entre las naciones y así crear un sólo reino y un sólo ejército. Sin embargo, instantes antes de que se produzca el enlace, la princesa Lyssa (Lysette Anthony) es raptada por el enemigo cuando éste irrumpe en la fortaleza aniquilando a todos los que allí se encuentran. Tan sólo el príncipe Colwyn (Ken Marshall) logra sobrevivir al ataque.

A partir de este momento, Colwyn deberá emprender un viaje en busca de su amada, y para rescatarla tendrá que encontrar un arma lo suficientemente poderosa para acabar con el temible monstruo y poder así liberar al planeta. A lo largo del camino, se le irán uniendo en su propósito varios personajes que se convertirán en sus estimables e indispensables compañeros. Un viejo sabio, un torpe mago, un forzudo cíclope y unos altruistas ladrones -entre ellos, un casi principiante Liam Neeson- formarán su pequeño ejército para derrotar a las fuerzas del mal (que épico me ha quedado esto xD)


El encargado de llevar a cabo tan curioso film fue Peter Yates, que por aquellas fechas lo mejor que había realizado (y por lo que será recordado siempre) fue “Bullitt”, una de las más alabadas películas de acción de los 70. Fue Krull su primer y único acercamiento al género fantástico, y para ello contó con un reparto no demasiado conocido aunque sí efectivo, pues todos ellos cumplen con soltura sus respectivos papeles (aunque el protagonista no sea lo carismático que se le podría exigir)

El presupuesto no era tan holgado como el que poseía Lucas para su Star Wars, pero los decorados, pese a notarse el cartón piedra, se me antojan encantadores e imaginativos, dándole un aire pulp muy agradecido.
Los efectos especiales hoy en día han quedado un tanto obsoletos, más teniendo en cuenta los avances técnicos actuales y la pobre infografía con la que contaba esta producción. Pero aunque algunas secuencias sean cutrecillas (el viaje a lomos de las yeguas de fuego o la pelea final contra la bestia, por ejemplo), eso no empaña la buena labor en vestuario, maquillaje, arte conceptual, fotografía y muy especialmente banda sonora. Para esto último, el gran James Horner contó con la Orquestra Sinfónica de Londres, creando así unas poderosas y épicas melodias que encajan a la perfección con las imágenes.

Las dos horas que dura la película se hacen muy amenas, sin aburrir en ningún momento gracias a un ritmo bien llevado y a la constante sucesión de pruebas a las que se ven sometidos los protagonistas. Quizás peque un poco de ingenua (la facilidad con la que se entablan lazos amistosos entre los diferentes personajes) y los momentos dramáticos no sean su fuerte, pero la acción y algún toque de humor compensan cualquier fallo que pueda tener en ese aspecto.

Probablemente -y ese quizás sea su mayor pega-, el final no esté a la altura del resto, ya que la aparición del monstruo y su consecuente muerte no son lo espectaculares que cabría esperar, pero hay que tener en cuenta los limitados medios con los que se contaba, que impedían claramente ofrecer un mayor espectáculo.
Actualmente, eso no supone un problema ya que casi cualquier producto comercial suele disponer de unos buenos fx, aunque en detrimiento vaya una dejadez en los guiones/historias y en los personajes, o por decirlo de un modo shakesperiano, mucho ruido y pocas nueces.

En definitiva, una eficiente película de aventuras que todo buen aficionado al género fantástico y de ciencia-ficción debería conceder una oportunidad, aunque tan sólo sea por simple curiosidad.
Entretiene y deja un buen sabor de boca pese a sus evidentes carencias y su más que dudosa originalidad (recordemos que bebe de muchos otros)


Valoración personal:

9 comentarios:

Jorge dijo...

Interesantísima reseña has escrito. Realmente muy buena. No he visto esta peli, pero por lo que dices trataré de verla en cuanto pueda y te contaré que me pareció.
Con respecto al director Peter Yates, lo único que recuerdo haber visto de el fue "An Innocent Man" del año 1989, una muy buena película en la que trabajaron Tom Selleck y David Rasche (Si, el mismo de Sledge Hammer). Realmente te la recomiendo si no la viste.

Saludos.

Pliskeen dijo...

Muchas gracias jorge :D

De Yates creo que tan sólo he visto Krull y Bullitt. Tendré en cuenta tu recomendación, que nunca está de más hacer descubrimientos.

Sledge Hammer es una serie que probablemente ví alguna vez de pequeño (solía verlo casi todo), pero ahora mismo no estoy muy seguro.

Saludos ;)

Roy Batty dijo...

Ooohhhh!!! Creí que nadie había visto esta película!!. Me hiciste recordar grandes momentos de mi niñez...inclusive, sonreí mucho al recordar una especie de estrella que me fabriqué después de ver la peli...y que lamentablemente me la quitaron mis padres al dejar casi tuerto a un primo. xDD!!

Pliskeen dijo...

Pues ahora ya sabes que no fuiste el único :)

Por cierto, creo que es la primera vez que comentas en mi humilde blog, así que bienvenido ;)
(si no es así, disculpa mi nefasta memoria)

Me alegro mucho que el post te haya traído gratos recuerdos.
Es una verdadera lástima que Krull no tuviera éxito en su momento, porque para nada es una mala película.

La estrella es el arma (la llaman espada) que utiliza el prota para enfrentarse al monstruo. Si pones la palabra Krull en Google te saldrán varias imágenes de la misma.

Saludos ;)

Snake dijo...

Es una película ochentera que siempre la recordé con cariño (son las que más se te quedan cuando eres todavia un crio).
Años más tarde (muchos) ví que la sacaban en dvd y corrí a hacerme con ella.
La recomiendo totalmente igual que tú Plissken. Lo que ocurre que ahora con tanto fx digital la gente igual la ve cutre. Una pena si eso pasa.

Pliskeen dijo...

Pues sí snake, tienes toda la razón. Estoy casi seguro que acostumbrados a los fx de hoy en día, esta película tiene todas las de perder ante nuevos espectadores.
Quizás aquellos más entrados en años sepan verla con otros ojos.

Personalmente la recomiendo porque pese a ello, sigo siendo muy entretenida (mucho más que las películas fantásticas de hoy en día que duran lo mismo o menos)

Saludos ;)

Liddell Hart dijo...

Lo peor para mí es la manera tan facilona en que se enamoran los protas...simplemente se ven se besan y ya está: sin ninguna intriga romántica. Para mí, o le pones intriga al romance para que funcione, o lo dejas del todo, si no, en vez de sumar, resta interés a la historia.

Hay Películas como Master and Commander en donde no hay nada de romance, y funcionan muy bien.

Pero la lección no estaba bien aprendida en los 80.

Los rayos de las espadas, me parecieron copiados de "los duelistas" y la verdad no estaban mal.

Y la idea de poner al ciclope como "bueno" no estaba mal...especialmente cuando regresa a morir, desafiante de todo y todos, para ayudar a sus amigos.Y sí; muy acertado el fondo musical.

O el hecho de que el mago que siempre se convierte en lo que quiere convertir a sus enemigos, al fin se da por vencido de intentarlo y se transforma en un tigre...eso se llama sacar provecho de las propias debilidades.

Pliskeen dijo...

La verdad es que la historia de amor resulta un tanto forzosa y no está para nada desarrollada, pero al fin y al cabo no tiene otro uso que hacer que el rapto se convierta en un macguffin que incite a nuestro protagonista a realizar esta pequeña aventura.

Nos interesa más saber qué le va sucediendo al prota a lo largo del viaje que si éste consigue o no rescatar a la princesa, a la que apenas se nos ha presentado debidamente.

Aún así, los fallos se le perdonan por ser un film entretenido y disfrutable.

Master & Commander ya es otro tema y género aparte, y la verdad es que resultó ser una excelente película naval qu eno necesitaba grandes alardes en cuestión de batallas ni fx para deja run buen sabor de boca en el espectador.

Saludos ;)

Elizabetha Souvre dijo...

Puse un link a en mi blog a este post.Es que esta excelente y concuerdo plenamente con el, asi que cuando postee Krull, lo puse como referencia...creo que yo no podría haberla descrito mejor
=)