miércoles, 16 de abril de 2008

"Secuestradores de cuerpos" (1993) - Abel Ferrara

“Body Snatchers” es la segunda revisión del clásico de Don SiegelLa invasión de los ladrones de cuerpos” tras el primer remake de Philip Kauffman a finales de los 70.

En un principio el singular Larry Cohen iba a hacerse cargo de la dirección e incluso elaboró una de las versiones del guión, pero finalmente la realización pasó a manos del no menos singular Abel Ferrara, director más habituado el cine de corte independiente que a productos comerciales de estas características.
Pese a ello, los productores le confiaron el proyecto a él para luego realizar recortes y cambios en el trabajo realizado, por lo que no tengo muy claro si la culpa del fracaso de crítica y público en su momento de estreno es achacable a Ferrara o a los productores (o a ambos por igual)


En este remake la historia se enmarca en una base militar del ejército estadouninse a la que llegan los Malone. El patriarca de la familia es Steve (Terry Kinney), un científico del Departamento Ecológico destinado a la base para comprobar que los depósitos tóxicos que hay en ella no suponen un riesgo para la salud ciudadana ni para los propios militares.
El resto de la familia la componen su hija mayor Marti (Gabrielle Anwar), fruto de su primer matrimonio; su nueva esposa Carol (Meg Tilly); y el hijo de ambos Andy (Reilly Murphy).

Ferrara nos presenta a los Malone como una familia un tanto disfuncional, con una Marti que siente que su madrastra intenta sustituir a su madre, un hermano que no es de su sangre y un padre que no la escucha y con el que apenas se entiende. De esta manera y como ya suele suceder en muchas otras películas de terror con familias atípicas, se nos mostrará como sus miembros se unen frente a un peligro común, desmotrándonos finalmente que en verdad todos se quieren muchísimo.

Por el camino Marti irá haciendo sus amistades dentro de la base, conociendo así a la hija rebelde del general de la base, interpretado por R. Lee Ermey, y al militar guaperas Tim Young (Billy Wirth), por el que sentirá una atracción inmediata.

Una vez presentados los personajes empieza a desarrollarse el tema principal de la trama y, al igual que las anteriores versiones, irán sucediendo extraños acontecimientos que harán sospechar a los protagonistas de que algo fuera de lo normal está ocurriendo en la base.

En ese aspecto el director va creando cierto climax de inquietud con algún que otro momento bastante logrado, como el que atañe al hijo menor de los Malone cuando está en el colegio.
Nos muestra quiénes son los primeros suplantados y quiénes están libres de amenaza, y a diferencia de Kauffman, no juega al despiste cambiando las personalidades de éstos a su antojo, algo que es de agradecer.

Sin embargo, su mayor deficiencia viene también en la comparación, ya que en ningún momento la película alcanza un verdadero estatus de tensión como en sus antecesoras; y el conflicto, ubicado en un lugar tan delimitado como la base, pierde por completo esa sensación de amenaza global que sí figura en la version de Kauffman.


Otro problema es la cantidad de personajes (y por ende, actores) que la historia desaprovecha.
La presencia del general y de uno de los médicos de la base (Forest Whitaker) se queda en algo más bien anecdótico, apareciendo éstos casi nada al principio y un poco al final, sin aportar nada más a la trama que un intercambio de frases que no va a ningún lado. Aunque eso sí, el personaje del general es utilizado en un momento puntual para explicar el origen y las motivaciones de los alienígenas, ya que siempre hay un portavoz que cuenta el plan al/los afectado/s de turno (precisamente se lo cuenta al desaprovechado Whitaker)

Tampoco se profundiza en las relaciones de Marti con su nueva amiga y su recién estrenado novio. No es que uno pida demasiadas explicaciones al asunto, pero sí que no se deje de lado éstas, ya que en ello reside el hacerlas más creíbles para el espectador.

La verdad es que tampoco sabría decir si estos defectos son debido a un desinterés por parte del guionista o a los ya citados recortes en la sala de montaje.

Sea como fuere, las actuaciones del reparto tampoco ayudan demasiado a disimular esas carencias, sino todo lo contrario, empeorarlas. Por lo general, las interpretaciones son bastante pobres, llegando incluso a lo mediocre en el caso del novio de la protagonista, encarnado por el guapo pero inexpresivo Billy Wright, actor que, sino recuerdo mal, formaba parte de la pandilla de chupasangres de Kiefer Sutherland en “Jóvenes Ocultos/The Los Boys
Quizás de entre todos se salve Gabrielle Anwar, que no pasa de estar correcta. Y lástima de nuevo que Withaker y Ermey estén tan desaprovechados porque son los únicos que parecen creerse su papel.

A todo esto se le une una dirección de Ferrara tan funcional y carente de fuerza que parece que estemos ante un telefilm de sobremesa.

Pese a todo lo nombrado, la película logra finalmente entrener gracias sobretodo a un reducido metraje que le evita el tedio al espectador. Posee además unos efectos especiales resolutivos, aunque para el año en el que se rodó la cinta (93), uno podría esperar algo más trabajado y llamativo (más bien parece de los 80 que de los 90)

Esas pocas virtudes no quitan que como remake sea una completa decepción, bien sea comparándola con sus antecesoras o bien juzgándola de forma independiente por su historia.

El emplazamiento en la base militar y tener a una familia al completo como protagonistas daban para ofrecer un versión mucho más complaciente de la novela de Jack Finney. Desgraciadamente esto no fue así y sus pocos alicientes se ven frustrados por una dirección floja, un guión plano y un elenco mayormente pobre.

Valoración personal:

4 comentarios:

Jorge - cinenovedades dijo...

Gran reseña, Pliskeen. Como siempre.

No he visto esta pelí, pero tenía la impresión que era un poco mejor que lo que comentas. Por lo visto se ha quedado en entretenida y punto, ayudada por su corta duración.

A ver cuando la engancho para verla.

Saludos, Jorge.

Pliskeen dijo...

No es gran cosa, pero se deja ver.
Más o menos como "Invasión" (el remake del 2007) pero con peores interpretaciones.

Con la adaptación de Siegel y la versión de Kauffman hay más que suficiente.

Saludos ;)

Fantomas dijo...

Hola,

esta película claramente no está al nivel de sus 2 predecesoras, pero pese a lo floja que es me parecio mejor que "Invasión".

Buena reseña y buen blog.
Te he agregado a mi lista de blogs amigos. Si puedes dale una mirada al mío.

Saludos.

Pliskeen dijo...

Bienvenido Fantomas y gracias por dejar tu opinión ;)

Yo las encuentro al mismo nivel ambas, aunque la última versión gana en cuanto a interpretaciones, mientras que la de Ferrara tiene más espectacularidad.

Igualmente las dos me parecen del todo inncesarias.

Saludos :)