miércoles, 21 de mayo de 2008

"Indiana Jones y la última cruzada" (1989) - Steven Spielberg

No hay dos sin tres. O almenos eso pensaron los productores de la saga tras el éxito de “En busca del arca perdida”, ya que se aseguraron que el trío fantástico formado por Ford, Lucas y Spielberg firmara una contrato que les comprometiera a realizar dos películas más del aventurero Indiana Jones.

Y así fue como a lo largo de cinco años Lucas y Spielberg fueron barajando varias posibilidades que sirvieran como excusa para meter a Indy en una nueva aventura.
Descartaron acercarse a la mitología china y su leyenda del Rey Mono, y optaron por una idea que propuso Lucas con anterioridad y que Spielberg había rechazado por considerarla demasiado etérea: el Santo Grial.
La solución fue fácil. Tan sólo con atribuirle poderes mágicos a dicho objeto (en este caso, la inmortalidad) el inconveniente estaba resuelto.

Así pues, ambos se pusieron manos a la obra para llevar a cabo la tercera parte de la saga, de nuevo con Harrison Ford a bordo del proyecto y con alguna que otra novedad más que interesante.

Esta historia se situa en 1938, dos años después de hallar el Arca de la Alianza. El magnate Walter Donovan (Julian Glover) contacta con nuestro arquélogo para encomendarle la misión de encontrar el famoso Santo Grial, el cáliz usado por Jesús en la Última Cena y del cuál se dice que otorga el poder de la inmortalidad a aquél que beba de él.

En un principio, el Dr. Jones no está muy por la labor de aceptar el encargo, ya que no cree demasiado en fantasiosas leyendas. Sin embargo, cambia de opinión cuando Donovan le hace saber que su padre, también arquélogo y profesor, desapareció durante la investigación de la búsqueda del Grial tras ser contratado previamente por éste.
Por ello, Indy decide calzarse de nuevo su habitual vestimenta de campo para no sólo encontrar la dichosa y preciada reliquía, sino también para encontrar a su padre, con el que hace 20 años que no se habla por diferencias personales.
En esta nueva hazaña, Indy contará de nuevo con la ayuda de su fiel aliado Sallah (John Rhys-Davies), de su mejor amigo Marcus Brody (Denholm Elliott) -decano de la universidad en la que Jones imparte clases- y también se le ofrecerá la colaboración de Elsa Schneider (Alison Doody), mano derecha del magnate.

Indy volverá a descifrar claves secretas, a meterse en lugares de lo más reconditos e infestados de la más desagradable fauna, a enfrentarse con los nazis y a seducir a una bella dama. Todo ello sin despeinarse y con el buen humor de siempre.


El inicio de esta tercera entrega es uno de los más reveladores y emocionantes de toda la trilogía, mostrándonos a un joven Indy (el malogrado River Phoenix) metido a Boy Scout y viviendo su primera aventurilla para salvaguardar un reliquía que, según él, debe permanecer en un museo (ahí podemos comprobar las honestas convicicones que distingue a este hombre de otros “asaltatumbas”)

Perseguido por unos cazatesoros, el inexperto Indy se ve inmerso en una endiablada carrera en la que deberá sortear obstáculo tras obstáculo. Todo esto nos revelerá algunas de las claves que conforman la personalidad e indumentaria de nuestro héroe. Desde esa cicatriz en la barbilla, autolesión producida al manejar por primera vez un látigo -objeto imprescindible en sus posterioes misiones- hasta su pánico por las serpientes al caerse en un habitáculo infestado de estos escurridizos reptiles, pasando por cómo el sombrero se convierte en un complemento característico de su indumentaria.

Pero ésta no es la única forma en la que sabremos más de la vida de Indy, sino que la inclusión de la figura materna nos mostrará como es en lo familiar y que es lo que ha heredado de papaíto.
Ahí juega un papel vital el personaje que interpreta magníficamente Sean Connery.
La química entre los dos actores es palpable en cada fotograma en el que coinciden. La misma galantería, el mismo espíritu de aventura, la sinigual socarronería y el inquebrantable orgullo son rasgos comunes en padre e hijo. Si bien sus métodos son distintos y su forma de resolver las situaciones revela las diferencias entre una generación y otra, además de que Indy es un hombre de acción y Henry Jones es una rata de biblioteca.

Estas frescas aportaciones unidas a las constantes de sus predecesoras, es decir, acción, humor y fantasía, son la clave del éxito de esta tercera parte.

Indiana Jones vuelve a enfrentarse a un grupo de ambiciosos nazis que pretenden hacerse con el legendario poder del objeto a buscar, por lo que sortear peligros a bordo del más inusual transporte, bien sea un lancha o un tanque, será la tónica habitual de los peligros que deberá afrontar el prota.
La inestimable ayuda de sus compañeros de viaje será crucial para salvar el pellejo en más de una ocasión, y las traiciones de los supuestos aliados, pese a ser algo común en sus hazañas, seguirán siendo toda una sorpresa para el confiado héroe.


De nuevo, una película de Indy trae consigo dos horas de simple pero efectivo entretenimiento, cargado de humor, de escenas de acción trepidantes y de efectos especiales de alucine (aunque hoy en día hayan quedado anticuados)

Una fantástica aventura concluye con una bonita puesta de sol hacia la que se alejan nuestros protagonistas y en la que nuestro aventurero favorito se despedía para dejar su futuro en manos de nuestra ya nutrida imaginación.

Casi 30 millones de dólares en su primer fin de semana de recaudación son una muestra más que evidente de que el público jamás se ha cansado de ver a Indy en pantalla grande. Por ello, no es extraño que al día que escribo esto, esté al caer el estreno de “Indiana Jones y el reino de la calavera”, última y ¿definitiva? entrega de las peripecias de este particular profesor de historia.


Valoración personal:


8 comentarios:

Chacal_ dijo...

Coincido bastante contigo si bien siempre me ha dado la sensación de que con esta película se intentó volver al estilo de la primera olvidándose de la segunda, quedándose a medio camino en intenciones (pero ojo, que yo aunque no le doy cinco estrellas le doy cuatro largas).

Pliskeen dijo...

Precisamente eso era lo que querían. Recuperar el tono ingenuo y familiar de la priemra parte y que se perdió en la segunda.

Realmente ese es el toque distintivo de la saga (y el verdadero homenaje a los seriales de los 30 y 40) y la prim ra secuela se distanció de él no por pretender hacer algo diferente, sino porque Lucas y Spielberg atravesaban baches en su vida personal. Eso se reflejó en la película, aunque no era su primera intención.

Además, el templo maldito funciona como precuela, así que el enfoque de esta película es la perfecta continuación del arca perdida.
Objetivamente hablando, claro. Luego que guste más o menos ya depende de cada uno :)

Saludos ;)

Jorge - cinenovedades dijo...

Excelente reseña.

Me han gustado todas las pelis de Indy, aunque cuando me decidí en la encuesta de tu blog, opte por ésta excelente tercera entrega.

Entretenimiento garantizado, un guión simple pero siempre acorde, y una actuación magnífica (coincido contigo plenamente) de Sean Connery.

Después de leer tu reseña de "Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal" y leer ciertos artículos en diferentes páginas, me da la impresión que no será la última entrega de Indy. El tiempo dirá si me equivoco, espero que no!

Saludos, Gran reseña.

Pliskeen dijo...

La tercera también es mi preferida :)
La pareja Ford-Connery es impagable.

No te destripo nada si te digo que Lucas ya ha comentado que en la cuarta parte ha dejado las puertas abiertas para una quinta entrega.

Llegará o no? Si es que sí, ¿cuando?
Todo son incógnitas. De momento, a disfrutar de "Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal".

Saludos ;)

Selden dijo...

A falta de ver la cuarta entrega, ésta es sin duda mi favorita. La presencia de Sean Connery es impagable. Pero la historia, ambientación, música... creo que es una película redonda y de esas que alcanzan la categoría de mítica. Es muy importante en mi infancia este largometraje.
Saludos!!

Pliskeen dijo...

Yo tb creo que es la más completa de todas. Dinámica y con el humor y la acción dosificados a partes iguales.

Y por supuesto, Indy tiene el mejor acompañante de toda la saga: su padre :)

Saludos ;)

Ramón dijo...

Está todo dicho. La mejor de la Saga.

Saludos.

Pliskeen dijo...

Por lo menos para mi sí :)

Saludos ;)