miércoles, 11 de junio de 2008

"El Incidente" (2008) - M. Night Shyamalan


The Happening” supone el regreso del peculiar M. Night Shyamalan a nuestras pantallas tras la injustamente vapuleada "La joven del agua" -eso es lo que ocurre cuando un engañoso trailer hace que el público vaya a ver una fábula fantástica pensando que será una película de terror-, que si de algo pecaba era de ser un poco ingenua (cuéntale tú a tus vecinos que una ninfa vive en tu casa y a los 20 minutos tendrás a los del manicomio picando a tu puerta)

Teniendo en cuenta el batacazo de aquel film, es lógico que esta vez el director haya procurado abarcar a un público más amplio y no tan minoritario como con algunos de los anteriores títulos de su filmografía (véase “El protegido”, ideal para los fans de los superhéroes). Y es que otro fracaso en taquilla le supondría la inmediata desconfianza de los productores. Eso, en un director/autor como él (y no un vulgar mercenario de la industria), puede ser un gran problema cara al futuro.


“El incidente” empieza de una forma brutal y sobrecogedora.
Directa al grano y sin concesiones. En pocos minutos somos testigos de las extrañas y terroríficas muertes que se están sucediendo en la ciudad de Nueva York. Nadie sabe muy bien qué es lo que ocurre ni por qué ocurre, pero hay algo en el aire que está afectando al comportamiento de la gente. Y si ese “algo” te alcanza, ya puedes darte por muerto.

Ante tal amenaza, se decide proceder a la evacuación de la ciudad. Pero pronto empiezan a darse más y más casos de repentinos y colectivos suicidios en otras ciudades del noreste del país. El pánico y la histeria cunde entre los ciudadanos cuando se dan cuenta que cada vez es más dificil encontrar un lugar seguro. Vayan donde vayan la amenaza les persigue y parece que no hay escapatoria.

¿Qué es lo que está sucediendo? ¿se trata de un nuevo atentado terrorista? ¿acaso el gobierno estadounidense está implicado? ¿es posible que un desconocido virus esté asolando el país?

La respuesta no tardará en llegar...


Las películas que tratan un mal global, tanto a nivel mundial como nacional o estatal, suelen tener un implicación especial por parte del espectador. La amenaza la sentimos mucho más cercana y directa, independientemente de que estemos hablando de una catástrofe, una invasión (sea alienígena o terrorista) o un puñado de zombies. Al fin y al cabo, dentro de lo remota que pueda ser una posibilidad u otra, siempre se da la circunstancia de que los protagonistas suelen ser personas como nosotros, con las que de una forma u otra nos podemos sentir identificados perfectamente. Eso es algo esencial para que haya empatía con los personajes y el motivo más poderoso para que una película de estas características nos afecte -más o menos- emocionalmente.

Teniendo en cuenta esto, Shyamalan retrata a sus supervivientes y sus reacciones ante “el ataque” dependiendo de su rol a desempeñar en la historia. A veces incluso resulta inevitable caer en los estereotipos (el héroe, el ingenuo, el loco, el opitimista, el pesimista, el cobarde, etc.)


Hay momentos realmente perturbadores en los que Shyamalan demuestra una gran maestría con la cámara, encontrando siempre el ángulo preciso, la mirada más reveladora o el tempo más adecuado. Aquí mantiene además el ritmo pausado que le caracteriza, el cual sirve para crear un ambiente desconcertante y por momentos hasta malsano. Por contra, también hay que advertir ciertos altibajos en la narración, habiendo tramos del film que necesitan de mayor energía y frenetismo del que el director les otorga.

En cambio, lo que si supone un punto a su favor son algunos toques de humor que aligerezan notoriamente la desazón de los protagonistas (y también del público)

También resulta cuanto menos curioso que alguien tan comedido como él en cuanto a mostrar la violencia se refiere, haya optado esta vez, no sabemos si por imposición o por iniciativa propia, por ser mucho más explícito que en otras ocasiones, llegando incluso a ofrecernos imágenes bastante gores. Eso sí, no dejan de ser momentos muy puntuales, algunos de ellos ya mostrados en los redband trailers que circulan por la red. Aunque considero que son mucho más escalofriantes y efectivos aquellos momentos en los que Shyamalan optar por sugerir o insinuar antes que por mostrar.

La sombra del 11-S también está presente en el primer tramo del film, momento en que el desconcierto de la población se suma a los temores del pasado. Pero para no ser demasiado efusivo en ese tema, pronto el origen de la amenaza se encamina hacia otros derroteros, de forma que la incertidumbre inicial en vez de disminuir lo que haga es augmentar de forma considerable. Y es que no hay nada peor que el temor a lo desconocido, más si parece ser invisible...


En cuanto al reparto, poco hay que decir aparte de que todos están bastante correctos en sus papeles, desde la siempre encantadora Zooey Deschanel hasta los mayormente menospreciados Mark Wahlberg y (el versátil) John Leguizamo. Todos cumplen en mayor o menor medida, además de que esta vez el director se limita únicamente a las labores de dirección y guión, lo cual es de agradecer.
Probablemente con un actor principal con más registros la cosa hubiera funcionado mejor, pero tampoco desmerece la actuación de Walhberg (a mi gusto, vaya). A quienes no les guste, seguramente esta película no les hará cambiar de opinión respecto al citado actor.

En resumidas cuentas y para no enrollarme demasiado y evitar contar más de lo debido, podemos decir que tenemos delante al Shyamalan más comercial que se haya visto hasta el momento, sin que ello suponga algo negativo (más bien todo lo contrario).
Hay momentos realmente inquietantes y angustiosos, donde la intriga y el drama se dan de la mano sin chirriar. Desgraciadamente, da la sensación que Shyamalan no ha explotado del todo las posibilidades que la historia ofrece. No termina de ser una película contundente, aunque se eleva por encima de la media.

Los fans del director seguramente saldrán satisfechos de la sala. Algo tan probable como que sus detractores sigan defenestrándolo sin compasión.

En cuanto al resto de los mortales...vaya uno a saber. Aventurarse a lanzar predicciones es siempre arriesgado, más cuando la diversidad de gustos ha demostrado en más de una ocasión que es imposible saber si la película triunfará o fracasará, o si será aplaudida o lapidada.

Mejor juzgad vosotros mismos. Si quereis saber cuál es esa mortal amenaza que tiene atemorizados a Walhberg, Deschanel y compañía, ya sabeis dónde teneis que ir... directos al cine más cercano!

Valoración personal:

6 comentarios:

Fantomas dijo...

Aunque no soy fánatico del cine de Shyamalan tengo la impresión de que este film promete, y según lo que tu dices en tu reseña cumple con entretener y además se eleva por sobre la media.

Buena reseña.
Saludos.

Pliskeen dijo...

Yo tp soy seguido del sr. Shyamalan, pero esta película está bien si uno tiene en cuenta el estilo que tiene el director.

Tiene muy buenos momentos pero en conjunto tp es nada del otro mundo. Podría haber sido mucho mejor porque la idea es bastante buena.

Saludos ;)

Rose Mulligan dijo...

Espera a que vaya a verla y leo la crítica entera, que no me gusta ir con ideas preconcebidas al cine!!
Ya veremos qué pasa...
¡saludos!

Pliskeen dijo...

Ok! jejeje
No cuento demasiado, pero es mejor no haber leído nada antes de verla.

Ya me contarás ;)

Saludos :)

Roy Batty dijo...

Vengo llegando del cine...y mi sensación no es de agrado. Me reconozco como fan de Shyamalan, pero eso no me impide decir que es una floja película, inconexa en muchos sentidos...los primeros 10 minutos, lo mejor. A nivel actoral, paupérrima. Whalberg y su ceño fruncido llenan la pantalla durante toda la película. Zooey Deschanel...Dios mío...como lo digo...pareciera que está actuando drogada, tiene unas expresiones absolutamente insulsas, casi infantiles. Eso habla mal del director, pues significa que por muy limitados que sean los actores, aún así están siendo mal dirigidos.
En fin, lamentablemente, creo que Shyamalan se ha puesto muy flojo. Insisto, me encantan y admiro la mayoría de los trabajos de este director...pero esto...pffff...no puedo avalarlo.
Saludos, Pliskeen.

Pliskeen dijo...

A mi las interpretacones no me han disgustado, quizás porque ya conocía de que pie cojea cada miembro del reparto (excepto Leguizamo, que considero que siempre da en el clavo haga el papel que haga)

Por lo demás, historia interesante aunque poco aprovechada.
Por lo general Shyamalan me produce cierta somnolencia (aunque no soy uno de sus detractores, que conste) y en este caso el conjunto me ha parecido mucho más digerible.
Coincido eso sí en que lo mejor son sus primeros 10-15 minutos.

Saludos ;)