jueves, 31 de julio de 2008

"WALL·E" (2008) - Andrew Stanton


Si los genios de Pixar son los reyes indiscutibles de la animación 3D no es sólo por su calidad técnica sino también por la inimitable calidad de sus historias. Historias cuidadas hasta el mínimo detalle, elaboradas con buen gusto y sobretodo con cariño, siendo la recaudación en taquilla un elemento secundario -aunque importante, claro- en la concepción de las mismas.
En Pixar además, se procura llegar al alma del espectador sin necesidad de recurrir a fórmulas facilonas o recursos ya conocidos, y Wall-E es el perfecto ejemplo de ello.

Con su nueva trabajo, la productora ha conseguido superarse, creando una película que destila encanto e imaginación en cada uno de sus fotogramas y sin apenas usar diálogos. Esto último puede echar para atrás a muchos espectadores, pero debo advertir que sería un grave error perderse esta joyita por culpa de unos prejuicios tan absurdos.

No hay duda que es una apuesta arriesgada, pero eso no implica que se haga dificil de ver para el espectador común, sino todo lo contrario, pues resulta imposible imaginar que su ternura y su trasfondo crítico/reflexivo no encandilen hasta el más incrédulo.


Cerca del siglo XXII, la Tierra no es más que un vertedero inmenso en el que no hay apenas rastro de vida y sí toneladas y toneladas de basura.
WALL·E (Waste Allocation Load Lifter Earth-Class) es un modelo de robot cuya misión no es otra que limpiar toda esa porquería para hacer de la Tierra un lugar, de nuevo, habitable. Tal es la cantidad de escombros que la tarea de los robots parece interminable, y conforme han ido pasando los años (cientos y cientos de años), tan sólo ha quedado un sólo robot en pie.
Este último ejemplar de la serie WALL·E ha terminado por desarrollar, con el paso del tiempo, características y sentimientos humanos tales como la curiosidad, el miedo, la ilusión o la añoranza. Aún así, WALL·E sigue realizando sus habituales tareas de limpieza, pero además recolecta y colecciona objetos, escucha música, vé películas y hasta ha hecho amistad con un pequeño insecto. Pese a eso, nota que le falta algo, y es que en la inmensidad del planeta, a nuestro simpático robotito le invade un inevitable sentimiento de soledad.

Todo cambia con el inesperado aterrizaje de una enorme nave de cuyo interior sale una robot sumamente avanzada, de nombre EVE (Extraterrestrial Vegetation Evaluator), que WALL·E nunca antes había visto. El temor pero también la curiosiad ante lo desconocido, hace que finalmente ambos robots acaben relacionándose entre sí, cimentando lo que parece el inicio de una bonita amistad. Aunque para WALL·E, más que amistad, lo suyo ha sido un flechazo a primera vista.

Sin embargo, una vez cumplida la misión de EVE (no desvelaré cuál), ésta es recogida de nuevo por la nave nodriza, por lo que nuestro metálico protagonista no dudará ni un momento en subirse a la nave para estar con su nueva amiga, embarcándose así en una pequeña odisea por el espacio exterior en busca del amor que siempre ha buscado y que parece que por fín ha encontrado (que bonito me ha quedado eso)


Podríamos decir que la película se divide en dos partes claramente diferenciadas. Por un lado, tenemos un primer tramo que funciona a modo de presentación de los protagonistas principales y en la que apenas hay diálogos. Este primera parte nos permite conocer las inquietudes del simpático WALL·E, un robot cuyo aspecto nos recuerda irremediablemente al Johnny 5 de “Cortocircuito”. Por si el afable aspecto no fuera sufciente, además éste se comporta de tal forma que es imposible no encariñarte de él. Sus gestos, su forma de interactuar con otros personajes, su estilo de vida y el como afronta ciertas situaciones hacen de WALL·E un personaje entrañable desde el minuto uno.

Estos primerizos minutos nos permiten observar también el desastroso aspecto que tiene la Tierra desde un visión distópica que cada vez se nos antoja más probable, sobretodo si tenemos en cuenta la degradación/destrucción continua a la que sometemos nuestro querido planeta.

Y para terminar con la presentación tenemos a EVE, cuya misión en la Tierra no ha hecho nada más que empezar. Todo se complicará más de lo debido y la ayuda de su nuevo amigo será indispensable para alcanzar el éxito, pese a ser ella un robot mucho más avanzado y mejor preparado para tales menesteres.


En lo que respecta al segundo tramo, este nos muestra a los últimos supervivientes de la raza humana viviendo en un lugar alternativo (e idílico) mientras esperan que la Tierra vuelva a estar limpia. No desvelaré cuál es ese lugar ni cómo es su nueva vida (es mejor descubrirlo cuando uno acuda a la sala de cine), pero sí hay que hacer incapié en la ácida crítica que Andrew Stanton (director y guionista) ha realizado sobre el consumismo de la sociedad y nuestra, cada vez mayor, dependencia de la tecnología. Dos aspectos que junto al evidente mensaje ecologista que transmite el film, conforman una historia constructiva y altamente reflexiva.

Por lo demás, el resto de la cinta resulta ser una ingeniosa e imaginativa aventura robótica entre WALL·E, EVE y el resto de personajes que van apareciendo en escena.
El elemento que desencadena la trama es casi un macguffin ideado para que nuestros protagonistas se vean enfrascados en una carrera llena de obstáculos en la que, por supuesto, se irán estrechando sus lazos. De su llegada o no a la meta final dependerá el futuro de toda la humanidad.

Además del citado parentesco entre WALL·E y Johnny 5, el film de Pixar no duda en incluir otras referencias cinéfilas que el espectador seguramente reconocerá con facilidad. Entre ellas, un homenaje casi continuo -a lo largo del tramo final- a “2001: una odisea en el espacio” de Kubrick, incluyendo incluso la archiconocida canción “Also sprach Zarathustra” de Richard Strauss; o el parentesco de una escena con el “Titanic” de James Cameron o, si me apurais, con “La aventura del Poseidón”.

A todo esto hay que añadirle un imaginativo diseño de personajes y de ambientes, y una increible capacidad para contarnos tanto con tan poco, siendo lo meramente visual/gestual el motor de la historia. Por no hablar de unas deliciosas canciones (La Vie en Rose de Louis Armstrong, por ejemplo) que a ratos nos acompañan en esta agradable aventura robótica.

Con “WALL·E”, el espectador asiste, ante todo, a una bonita y tierna historia de amor entre dos robots humanizados. Una historia que divierte en unos momentos y emociona en otros, desprendiendo siempre un sabor a clásico atemporal. Una verdadera delicatessen apta para todos los paladares.


Valoración personal:

12 comentarios:

Pliskeen dijo...

Aprovecho la publicación de esta crítica para anunciaros que tengo el ordenador escacharrao (ahora mismo estoy en un cyber) y que por ello es posible que tarde en contestar a vuestros comentarios.

Lo más probable es que esté fuera de circulación hasta que solucione el problema (se me ha estropeado el disco duro y estoy al borde de la depresión...)

Saludos ;)

David Dunn (J. Lorite) dijo...

¿El ordenador roto? ¡Cago en la leche! Bueno, confío en que el problema se le solucione rápido. He pasado por lo mismo y es duro. Muy, muy duro.
Mis ganas de ver "WALL·E" acaban de alcanzar su tope absoluto. Las películas de Pixar suelen ser una delicia y, al parecer, esta no se queda atrás. A ver si un día de estos convenzo a algún amigo para verla.
Desde luego, Pixar es una de las mejores factorías de cine de la historia (por no decir la mejor). Definitivamente, no hay una sola película suya que desentone un poco con el resto, si acaso "Bichos", que aun así está bastante bien. Ideas innovadoras siempre se agradecen... pero también he de confesar que ansío desde hace tiempo esa tercera entrega de "Toy Story" con fecha de estreno en 2010.

¡Un saludo!

Chacal dijo...

Vale, por eso decía yo que no leía cosas tuyas. Bueno, pues ánimo, que se resuelva lo antes posible.

Por lo demás, como ya te comenté cuando nos vimos, WALL-E ES UNA MARAVILLA (así en mayúsculas) que TODO buen cinéfilo no tendría que perderse este año.

Fantomas dijo...

La Pixar pareciera superarse con cada cinta que lanzan al mercado. Wall-E es una gran película.

Excelente reseña.
Saludos.

Pliskeen dijo...

Lorite,

Pues ya ve... ahora y gracias a un amigo informático, me encuentro en proceso de, por lo menos, recuperar todos mis datos, lo cuál me llevará un tiempo.

En cuanto a la película, para mí supera a todas las demás de Pixar, especialmente por el sabor a clásico instantaneo que transmite mientras uno la ve.
Tp soy partidario de las secuelas, pero si la segunda entrega de Toy Story fue tanto o mejor que la primera, la tercera no puede fallarnos.

chacal,

Maravilla es la mejor palabra para describir WALL-E.

fantomas,

Una de las mejores películas de lo que llevamos de año. Es imposible no recomendársela a todo el mundo.

Saludos ;)

Igor Von Slaughterstein dijo...

Estupendo! Como siempre informando de los últimos estrenos para mantenernos al día. Esta ire a verla esta misma noche, porque la verdad es que las anteriores películas de este director me encantaron.

Saludos!!

Rose Mulligan dijo...

A mi también me ha encantado!!!
Normalmente no me gusta ir al cine a ver películas de animación, pero ha merecido mucho la pena!!

¡Saludos!

PD: Nuestra dependencia tecnológica es tal, que ya no sabemos vivir sin nuestros ordenadores...¡Ánimo! ;)

Pliskeen dijo...

igor,

Cuando ya la hayas visto me cuentas.
La verdad es que las dos anteriores de Stanton son dos de las que menos me han cautivado de Pixar, pero aquí me ha maravillado.

rose,

Yo básicamente no encuentro a nadie que me acompañe a ver películas de animación en el cine xD

Yo sin mi ordenador no soy nadie! jajaja

Saludos ;)

ZesTT dijo...

He quedado maravillado por esta última joya de Pixar, desde mi humilde opinión, lo mejor que he visto en animación. (y sin haberlo preparado me ha salido un pareado :P)

Pliskeen dijo...

Con este film Pixar ha puesto el listón muy alto. Ha encandilado a todo el que la ha visto y espero que eso se refleje en su taquilla mundial.
Sin importar que sea o no de animación, esta es una película imprescindible para todo buen aficionado al cine.

Saludos y buen pareado ;)

Nowseed dijo...

Pliskeen stoy totalmente de acuerdo contigo. La vi la semana pasada y me encantó. Y eso a pesar de no ser muy fan de la animación 3-D. Pero no puedes evitar encandilarte con el hibrido entre E.T. y Cortocircuito :p. Lo va a tener muy chungo Andrew Stanton para superarse tras esta peli.
Un saludo!

Pliskeen dijo...

Stanton ha ido un paso más allá con cada película que ha realizado para la factoría Pixar. Tienes razón en que será dificil superarse después de WALL-E, pero con algo igual o la mitad de bueno que esto ya me conformo.

Saludos ;)