jueves, 2 de abril de 2009

"La Señal" (2007) - David Bruckner, Dan Bush, Jacob Gentry


Llevaba tiempo detrás de esta cinta, aunque también he ido retrasando su visionado para evitar influenciarme en exceso de los abundantes elogios recibidos durante su presentación en el Festival de Sitges del pasado año. Y es que es mejor evitar crearse expectativas para poder juzgar mejor la película en cuestión y, en última instancia, evitar una posible decepción. Además, la experiencia me dice que las opiniones globalizadas y los films premiados en festivales de cine son muy poco de fiar, y más en el caso de Sitges, que a cada año que pasa pierde, a mi juicio, mayor credibilidad.

Sin llegar a nuestras salas de cine, The Signal se ha abierto paso entre los fans del terror gracias a su curioso planteamiento: Una interferencia en la señal de los televisores transmite a través de las pantallas una serie de imágenes psicodélicas que una vez observadas, causan un grave trastorno en el cerebro y transforman a las personas en maníacos homicidas.

A partir de este punto, aquellos que no hayan sido afectados por la señal, iniciarán una carrera por la supervivencia, haciendo frente a todo aquél que les acerque con malas intenciones. Si bien llegará un momento en el cuál será difícil distinguir los que matan por enloquecimiento de los que matan por defenderse y sobrevivir.


La historia se apoya básicamente en tres personajes que conforman un trío amoroso. Y a través de ellos somos testigos del caos y la desesperación durante las primeras horas que transcurren tras la emisión de la señal.

Los artífices de esta película son David Bruckner, Dan Bush y Jacob Gentry, quienes han dividido la historia en tres partes, escribiendo y dirigiendo cada uno de ellos una parte distinta. Y ahí es donde radica el mayor error del film, ya que cada uno lleva la historia por el camino que le interesa, y aun manteniendo una trama unificada, los tratamientos son tan opuestos que chirrían entre sí, desconcertando y saturando al espectador a más no poder.

Bruckner es el responsable del primer y mejor segmento. Esta primera media hora introductoria nos presenta a los personajes y nos muestra el inicio del caos en un punto concreto de la ciudad, con unos personajes a los que seguiremos la pista hasta el final.
Cuando la señal empieza a afectar a todos aquellos que se encuentran frente al televisor, es cuando se desata la catástrofe. La cinta se vuelve violenta, radical y altamente perturbadora. La angustia se apodera de los protagonistas y del espectador, haciendo difícil diferenciar quien se ha vuelto loco y quién lucha por permanecer cuerdo y vivo. Es entonces cuando seguimos a nuestra protagonista en su huída por las calles, intentando ignorar todo cuanto acontece a su alrededor. La joven procura aislarse de la locura, del infierno que a su alrededor se ha desatado sin causa lógica.


Desgraciadamente, todo el clímax conseguido en esta primera parte se va al traste con un segundo tramo (esta vez a cargo de Dan Bush) absurdo y cargado de un chocante humor negro que, de haber sido así des de un principio, nos hubiera parecido hasta divertido, pero al ser la continuación directa de algo diametralmente opuesto, no hace sino descolocarnos, crisparnos y sobretodo, aburrirnos.

Perdemos de vista a nuestra protagonista y nos centramos en su perseguidor. La historia se desarrolla en una casa, con mucho gore y situaciones delirantes que, como ya digo, llegan a cansar y mucho. Además, las “reglas” establecidas en lo que a la locura y al comportamiento de los afectados se refiere, cambian al antojo del director, perdiendo el mejor hilo conductor de la trama, la “infección”. El cambio de enfoque explota en nuestra cara, sin previo aviso. Y aunque sus responsables lo pretendan, la mezcla no funciona de ninguna de las maneras, siendo ese insulso tramo, responsable de casi agotar nuestra paciencia.


Entonces llega la tercera y última parte, donde parece que se recupera parte del ambiente malsano del inicio. Lamentablemente, su responsable Jacob Gentry ya no sabe hacia dónde dirigir una trama que parece ahogarse en su propio charco de sangre. Se rescatan personajes una y otra vez, sin importar que debieran estar ya muertos tras previos y brutales ataques/palizas (¡estos tipos resisten más que los luchadores de la WWE!). También se juega al despiste mezclando la verdadera realidad con la falsa realidad que los afectados se crean en su cerebro; y la verdad, el recurso termina agotándose/agotándonos, y la narración se vuelve cada vez más desquiciante.

Por tanto, “The Signal” parte de una buena premisa y contiene una primera media hora sensacional, pero tras ésta, la película pierde fuelle a marchas forzadas. Desconcierta a la par que aburre, con una trama alargada hasta el tedio y unos personajes mal definidos a quienes Bush y Gentry manejan como vulgares marionetas. Y es una lástima, porque el reparto realiza un trabajo muy creíble pese a la deficiencia del inconexo guión, y la crítica -que se intuye- hacia el atontamiento y adoctrinamiento que inducen los Mass Media en nuestra sociedad es, cuanto menos, interesante (además de plantearnos la cuestión de si responder con violencia a la violencia, no nos vuelve tan violentos e irracionales como nuestros atacantes)

Lo diferente y arriesgado no siempre es sinónimo de bueno. Y este experimento es, a todas luces, fallido.


Valoración personal:

13 comentarios:

Chacal (Oscar Ferrer) dijo...

¿Que decir? Coincidimos: un buen inicio que se va desinflando progresivamente hasta dejar al espectador con el sabor de una buena premisa solucionada con resultado (a lo sumo) que calificariamos de correctos.

Pliskeen (David Ribet) dijo...

Si hago la media entre las tres partes, el resultado no llega al aprobado. La verdad es que pasada la media hora, la cinta cada vez se me hacía más pesada.

Saludos ;)

dragon negro dijo...

La cinta está dividida como en tres partes, la primera como dices es la más interesante, a mi la segunda me divirtió bastante y el trozo final es donde realmente falla.

Pliskeen (David Ribet) dijo...

Yo con la segunda parte apenas pude. Se me hizo insoportable y para nada graciosa.

Saludos ;)

Jorge - cinenovedades dijo...

Y yo en su momento desistí de verla porque en varios blogs comentaban lo mismo que dices en tu reseña. O sea, una gran primera parte, que en su segundo tramo se va totalmente al diablo. La verdad que es una pena, porque el planteamiento inicial es muy bueno y bastante original.
Saludos!

Almas Oscuras dijo...

A mi me encantó. Coincido en que la primera parte es, con diferencia, la mejor. Sin embargo la segunda me pareció divertida. La tercera es la más floja.
Pero en su conjunto me pareció una propuesta muy sugestiva y disfruté mucho viéndola. Creo que incluso la destaqué como una de las mejores del pasado año (aunque ahora mismo no lo recuerdo muy bien).
Con todo reconozco que es una propuesta muy arriesgada. Siempre que la recomiendo (que suelo hacerlo...) aviso de que es una auténtica marcianada y que no es un plato sencillo de digerir.

Saludos

Pliskeen (David Ribet) dijo...

Jorge,

Personalmente, no la recomiendo. Su primera media hora no es suficiente motivo para tener que aguantar el resto.

Joan,

Supongo que es una cuestión de gustos. Ni más ni menos.

Saludos ;)

Fantomas dijo...

No la conocia, pero según lo que comentas es mejor dejarla pasar. Lástima, porque al menos tenía una buena premisa.

Saludos!

Pliskeen (David Ribet) dijo...

En mi opinión, no vale la pena.

La buena premisa queda totalmente desaprovechada por haber querido hacer un experimento "cool y rompedor", y así causar furor en los festivales de cine.

Saludos ;)

darkerr dijo...

Aun no la he visto, siempre me quedaba pendiente. Le daré prioridad a otras peliculas y esta a ver si un dia la encuentro. Ademas no soy muy seguidor de las peliculas hechas en base a cortos, no es que esten mal, de hecho he visto algunos que me hn encantado, sino que atraen más a los largometrajes.

Pliskeen (David Ribet) dijo...

Estoy seguro que hay cintas más interesantes que ésta, así que no tengas prisa por verla.

Realmente es un largometraje, pero con una historia que se reparte en tres partes distintas, dirigidas por tres directores diferentes. Ese es su mayor fallo. Si toda la película hubiese sido en la línea del primer tramo, estaríamos ante un film notable.

Saludos ;)

Igor Von Slaughterstein dijo...

Una pena, porque la premisa (aunque poco original) parecia interesante.

Saludos!!

Pliskeen (David Ribet) dijo...

De tal premisa podría haber salido una buena película, pero a partir de la media hora la propuesta se derrumba.

Saludos ;)