jueves, 13 de enero de 2011

“Días extraños” (1995) - Kathryn Bigelow

critica Días extraños 1995 Kathryn Bigelow
Hay películas que, con el paso del tiempo, se revalorizan y se ganan, entre los más cinéfilos, cierto estatus de “culto”. Esa etiqueta no siempre se corresponde con la calidad del film, pues en su nombramiento pueden ir implícitos otra serie de motivos muy distintos, y que incluso muchas veces nada tienen que ver con sus valores cinematográficos. De todos modos, sea cuál sea el motivo que lleva a conceder ese calificativo a una película, una de sus principales razones de ser es la de proporcionar un reconocimiento artístico no obtenido en su momento, siendo ésta una forma de compensar el desinterés o el maltrato sufrido en su época. Se considera que el público y/o la crítica no supieron apreciar las virtudes que poseía la película en cuestión, quizás por estar adelantada a su tiempo, quizás por una mala promoción o simplemente por una cuestión de mala suerte.

Hoy en día, por ejemplo, “Blade Runner” está considerada como una de las obras cumbres de la ciencia-ficción cinematográfica, algo que ya pocos se atreven a discutir (cosa que, sin embargo, considero que se debería poder hacer sin miedo alguno, pues no deja de ser un arte cuya apreciación es meramente subjetiva y no entiende o no debería entender de verdades absolutas e irrefutables)

El caso del film de Scott es muy particular, ya que su aceptación entre las minorías se ha convertido, con el paso del tiempo, en una aceptación prácticamente unánime por parte de la crítica especializada y del público, trascendiendo así de su estatus “de culto” al de “clásico”.

A otras cintas aún se les resiste ese gran paso, y su reconocimiento sigue estando en manos de unos pocos (y puede que no tan pocos) Una de esas películas es “Días extraños”.

Los Ángeles, 1999. Se acerca el fin del milenio y la ciudad está sumida en unos caóticos festejos para celebrar la llegada del año 2000, algo que para muchos significa el fin del mundo tal como lo conocemos y la oportunidad para crear una nueva era. En este escenario, se producen numerosos altercados civiles y las fuerzas del orden oprimen al ciudadano. Entre la población se alza una voz, la de Jerico Uno, un rapero que predica la rebelión civil. Sin embargo, a pocos días de finalizar el año, el cantante es asesinado y sobre Los Ángeles amenaza el colapso total, es estallido de un pueblo ansioso por rebelarse.

Aquellos que no sucumben ante los febriles festejos del fin del milenio andan enganchados a una tecnología ilegal (SQUID) que permite experimentar como propios los recuerdos y sensaciones grabados por otros. Lenny Nero (Ralph Fiennes), expulsado de la brigada antivicio, se ha reconvertido en uno de los traficantes de estos discos de experiencias.

Lenny trafica con estos "clips", con estas experiencias personales recogidas en grabaciones digitales directamente desde el cerebro humano. Proporciona a sus clientes felicidad, emociones o incluso sexo... Todo lo que una persona es capaz de sentir, Lenny lo vende almacenado en unos pequeños disquetes. Todo menos la muerte, los conocidos como "blackjacks".

Sin embargo, un día recibirá un clip grabado por un retorcido asesino, un vídeo en el que éste asesina a una amiga suya. Pero ese asesinato sólo es una pequeña pieza de un puzle mucho mayor. Un rompecabezas que Lenny deberá resolver si quiere vitar que más gente salga perjudicada, incluyéndose el mismo entre las futuras víctimas. Ayudado por una amiga que trabaja de chofer de limusinas y un amigo detective intentaran dar con el asesino.

En 1995, la directora Kathryn Bigelow contaba ya con unas cuantas películas a sus espaldas, si bien no llegó a despuntar como cineasta hasta que estrenó la exitosa “Le llaman Bodhi”, una estupenda cinta de acción en cuyo reparto figuraban dos jóvenes guaperas como Keanu Reeves y Patrick Swayze. Anteriormente había rodado “Acero azul”, un correcto filme de intriga que pasó sin pena ni gloria por las carteleras (y hoy día prácticamente olvidado); la curiosa “Los viajeros de la noche”, precursora de los vampiros con chupa de cuero, y cuyo estreno quedó ensombrecido por los “Jóvenes ocultos” de Joel Schumacher; y “The Loveless”, ópera prima ambientada en los años cincuenta con pandilleros y motoristas como eje de la historia.

Con “Strange Days”, Bigelow se embarcaría por primera vez en el género de la ciencia-ficción de la mano de uno de los expertos en el mismo, James Cameron.

Por aquél entonces, Cameron era su exmarido. Ambos se conocieron cuando él la dirigió como actriz en un vídeo musical poco después de que éste se divorciase de su segunda esposa, Gale Anne Hurd, productora de su primera película, “Terminator”.

El matrimonio entre Cameron y Bigelow se rompió en 1991, pero eso no impidió que siguieran manteniendo una buena relación. Después de rodar dos de sus mayores éxitos de taquilla, “Terminator 2: el juicio final” y “Mentiras arriesgadas”, Cameron concibió una nueva historia ambientada en un futuro cercano, un thriller de acción de carácter cyberpunk que co-escribiría junto al guionista Jay Cock (La edad de la inocencia), y que serviría en bandeja a su exmujer para que lo dirigiera.


Bigelow contó con 42 millones de dólares para llevar a cabo el proyecto, casi el doble de lo que costó su anterior película, aunque lejos de los presupuestos que solía manejar Cameron, que también se encargó de la producción y participó activamente en el montaje del mismo.

La película se estrenó y promocionó en el Festival de Venecia, donde no recibió críticas muy entusiastas, que digamos. La 20th Century Fox, estudio detrás de la película (por si no quedaba ya claro a lo largo de la cinta), no confío demasiado en lo que tenían entre manos, así que la publicidad que le dieron fue bastante vaga. “Días extraños” tuvo un primer estreno limitado en un solo cine, para luego estrenarse de forma más amplia en más de 1500 salas y recaudando, al final de su carrera, la mísera cifra de 7,9 millones de dólares en suelo doméstico vaga (y eso que el póster rezaba Del creador de “Terminator 2” y la directora de “Le llaman Bodhi”).

El resultado pues, fue de absoluto fracaso. El público apenas le hizo el menor caso y la prensa especializada no tuvo tampoco demasiados halagos para ella.

Pero el tiempo es sabio, y de vez en cuando pone a cada uno en su sitio. Y actualmente, “Días extraños” cuenta con el beneplácito de muchos cinéfilos; entre ellos, amantes de la ci-fi como un servidor. Debo reconocer, no obstante, que en su momento tampoco me cautivó y se me hizo demasiado farragosa. Claro que yo no era más que un crío, y no fue hasta un segundo visionado cuando realmente pude apreciar sus cualidades e incluso sus defectos (que los tiene) en la medida justa.

El protagonista de esta historia es Lenny Nero (Fiennes), un expolicía fracasado incapaz de superar la relación que mantuvo con su antigua novia Faith (Juliette Lewis) y que por ello vive aferrado a sus propias grabaciones pasadas, enganchado a la misma mercancía que vende a sus clientes para huir de la realidad. Sin embargo, Lenny se verá envuelto en un caso de asesinato que le obligará a volver a poner los pies en la tierra. Un caso que guarda estrecha relación con su modo de vida actual, con su exnovia y con el rapero asesinado.

Pero Lenny no está sólo, y en esta encrucijada cuenta con la ayuda de Mace, una amiga que trabaja de chofer de limusinas, y Max, un viejo amigo del servicio reconvertido en detective privado.


Más allá de invitar a la reflexión, algo que hace mediante esa subversiva crítica a la dependencia de nuestra sociedad a las nuevas tecnologías y al aislamiento social del individuo que ello supone (tema muy vivo hoy en día con Internet y las redes sociales como parte de nuestra rutina diaria), o a la deshumanización de una civilización cada vez más sumergida en un mundo propio e irreal…. más allá de eso, la película es un thriller de intriga con una reconocible estructura deudora del cine negro más clásico (especialmente en lo que respecta al personaje de Lenny Nero). En su esencia, “Días extraños” es puro noir, si bien en los temas que toca, en su contexto, en su trasfondo reflexivo y por supuesto en su estilo visual, bebe claramente del cyberpunk más literario (el de William Gibson, por supuesto)

Cameron no se va muy lejos en el tiempo para presentarnos este futuro apocalíptico. Aprovecha el cambio de milenio y se aleja tan sólo unos cuatro años, consciente de lo inminente o incluso inmediata que es su historia. Crea a un personaje que no se mueve por propias convicciones, sino por las circunstancias en las que se ve envuelto, avanzando a medida que lo que hay a su alrededor avanza, reaccionando y actuando según le vayan apretando las tuercas, y sin pensar en las causas colaterales que puedan tener sus actos.

En las manos de Bigelow, esto se convierte en un vigoroso thriller de acción que prescinde prácticamente de elementos excesivamente futuristas e incluso de efectos digitales (los pocos que hay son obra de Digital Domain).

Utiliza recursos narrativos como la cámara subjetiva, que consiguen que el espectador se meta de lleno en la trama y en los personajes sin que esto se convierta en un mero artificio estilístico o visual, sino en una herramienta provechosa, eficaz y absolutamente justificada.

Unamos a eso un destacado reparto en el que figura un Ralph Fiennes post-Schindler y de aspecto desaliñado, una cañera Angela Bassett en uno de sus mejores registros, un Tom Sizemore como ese secundario que siempre lo borda, y una Juliette Lewis que hasta se atreve a cantar -faceta que posteriormente retomaría con su banda de rock Juliette and the Licks- las canciones de un personaje que Cameron había escrito pensando expresamente en ella. Mención especial también a Michael Wincott y a Vincent D'Onofrio, dos rostros que siempre relacionaremos con villanos, e incluso Josef Sommer o William Fichtner, éste último muy fresco en la memoria gracias a la serie Prison Break (lo mejor o lo único salvable de la segunda temporada era precisamente él)

Todo ello contribuye a que “Días extraños” sea, a título personal, la mejor película de Bigelow, una de las mejores en su género y, por desgracia, una de las más infravaloradas de la década de los 90.

Cierto es que se la puede acusar de excesivo metraje, e incluso de tener un desenlace efectista repleto de demasiados tiroteos para una trama que pedía una resolución mucha más cerebral y también más amarga. Pero aún con esos “defectos”, lo que tenemos delante es una excelente muestra del mejor cyberpunk cinematográfico y un entretenimiento de calidad.



Valoración personal:

18 comentarios:

Nosédecine dijo...

Peliculón, por la forma y su contenido. Que visión tan espléndida de un escenario que a nadie le parece tan descabellado hoy día. Me parece increíble que tuviese una acogida tan penosa, no encuentro justificante alguno cuando bien es fácil ponerla a la altura de otras películas de ciencia ficción con mayor renombre. En mi opinión una cinta de culto que algún día tendré que comentar porque lo pide a gritos, es una deuda personal.
Estamos de acuerdo Pliskeen. Una crítica cojonuda de una película que bien lo merece, buen trabajo (como siempre).
Un gran saludo

Pliskeen (David Ribet) dijo...

Como ya cito en la reseña, venía publicitada con la frase "Del creador de “Terminator 2” y la directora de “Le llaman Bodhi”", y me extraña que eso no incentivara al público para acudir a las salas. Quizás es que las críticas negativas de la prensa hicieron mella, no lo sé... La verdad es que "peliculón" es una palabra que le viene al dedillo, y es una verdadera lástima que fuera ignorada y vapuleada en el momento de su estreno.

Pero para eso estamos nosotros, los blogueros, para revindicar este tipo de películas. Espero con ganas tu reseña, que seguro será muy completa, como nos tienes acostumbrados.

Por cierto, en breve me pongo ya con lo de Twitter, que te lo "debo" desde hace tiempo ;)

Saludos :)

Tommy dijo...

La vi por primera vez hace ya años cuando se lanzo en el ya añejo mercado del VHS y ya en ese momento me cautivo sobre manera. Para mi personalmente, es de mis favoritas por las razones que has nombrado y algunas mas :))

Pero cuando la comento con amigos... nadie sabe de que pelicula hablo; si, los nombres mencionados les son conocidos (Cameron, Bigelow, Fiennes) pero la pelicula en si no, hasta que la ven y su respuesta es (no falla, en serio): "Peliculon"

1Saludete :)

Pliskeen (David Ribet) dijo...

Parece que es la típica película que conocemos cuatro gatos... Es como si los Hombres de Negro hubieran flasheado a la gente y les hubieran borrado de la memoria su existencia xD

Merece ser redescubierta. Hay que mostrársela a los amigos, sin duda.

Saludos ;)

miquel zueras dijo...

Biguelow parece haber sido injustamente eclipsada, con "Los jinetes de la noche" -buena película- le ocurrió con el bodrio de "Jóvenes ocultos". Cuando se estrenó "Días extraños" coincidió con la similar "Johnny Memonic". En todo caso creo que esta directora gana por goleada. Borgo.

MASP dijo...

Obra maestra donde las haya, precisamente encumbrada al merecido estatus de culto por su mencionado malditismo que la convierte en una verdadera delicia ajena a los purismos culturetas de turno que tanto se estilan en el género.

Porque la grandeza que subyace a "Días Extraños" es la de ser ante todo una historia de amor, algo con lo que todos nos podemos sentir identificados, independientemente del lugar y tiempo de su desarrollo.

Saludos!

Pliskeen (David Ribet) dijo...

Miquel,
La verdad es que "Días extraños" le da sopas con honda a "Johnny Mnemonic", cosa por otra parte nada dificil. La segunda se estrenó primero (en verano), y creo recordar que la gente no salió muy satisfecha, cosa que pudo perjudicar luego al film de Bigelow, con el que compartía subgénero (cyberpunk).

En cuanto a las otras dos, pues las volví a ver hace cosa de dos o tres años, y de decir que mientras que "Near Dark" (la llamaremos por su título original) no me pareció gran cosa y hasta llegó a aburrirme, "Lost Boys" en cambio me entró mucho mejor porque aún se mantenía fresca y entretenida (para nada un bodrio, a mi gusto personal)

MASP,
Tanto como obra maestra no sé (de hecho, es un calificativo que rehuso utilizar), pero se trata de una película que debería figurar entre las mejores de su género, y ocupar un puesto de honor que tiene otras que, quizás, no se lo merezcan tanto.

He de decir, no obstante, que lo que menos me gusta de la película es, precisamente, la historia de amor. No se si te refieres a la de Lenny y Faith (que es vinculante y de suma importancia dentro de la trama), pero por ejemplo la de Lenny y Mace me sobra un poco. Es más, en un principio, su personaje fue concebido como el mejor amigo de Lenny, pero luego Cameron y Bigelow decicieron cambiarle el sexo para introducir la historia de amor y hacer la película algo más comercial y apta para más públicos. Creo que es un error que se engrandece justamente en el "happy end".

Saludos ;)

PEPE CAHIERS dijo...

A mi no termina de convencerme demasiado, no se, la encuentro algo dispersa, no sabría explicarlo, pero no me llega. En cambio si me gustó la de los ex-presidentes atracadores, "Point Break" y aquella magnífica persecución a pie.

Pliskeen (David Ribet) dijo...

No pasa nada, amigo Pepe ;)
Quizás sea más indicada para los amantes de la ci-fi en particular, o quizás es que tampoco es una película que entre con facilidad, ya que por un lado es bastante hard, mientras que por el otro busca ofrecer un thriller un poco en los márgenes habituales del entretenimiento americano más comercial.

A mi me convenció por completo en un segundo visionado.

"Point Break" es ya un icono del cine de acción. "A todo gas", por ejemplo, es una especie de pseudoremake de ésta y no le llega ni a la suela de los zapatos. Claro que hoy en día el cine de acción tampoco es como el que se hacía en los 90. No hay color.

Saludos ;)

Ramón dijo...

Es la película de Bigelow que más me gusta, un muy buen thriller de sc-fi original con aroma a cine negro y con un gran reparto.
Gran reseña !!

Saludos !!!

Pliskeen (David Ribet) dijo...

Gracias Ramón. Espero que Bigelow vuelva pronto a regalarnos algo de este estilo. Y es que es una lástima que ésta "Días extraños" esté tan infravalorada, y su oscarizada "En tierra hostil" tan sobrevalorada (a mi gusto)

Saludos ;)

Ramón dijo...

Si, "The Hurt Locker" yo también la considero muy sobrevalorada.

Saludos !!

Pliskeen (David Ribet) dijo...

Me alegra saber que ya somos unos cuantos que pensamos así ;)

Y encima se llamaba Alabama dijo...

Totalmente de acuerdo. 100% ejemplo de cinta que se revaloriza con el tiempo. La Bigelow de entonces molaba un puñado.

Pliskeen (David Ribet) dijo...

Y tanto que molaba. Yo siempre la ví como una especie de versión femenina de McTiernan xD

Si hasta los dos tienen una película de submarinos! (mejor la de uno que la de la otra, por supuesto)

Saludos ;)

Darkerr dijo...

Muy buena pelicula, me encantó. Lo que se le podria reclamar es lo ya señalado, es decir, algo de metraje excesivo y ese final en cámara lenta efectista. Por lo demas, todo bien. Me encanta cómo Bigelow emplea la cámara en mano, logrando el efecto de notidiario de crónica roja.

Anónimo dijo...

¿Y nadie comenta nada sobre la banda sonora?

Ricard Perez dijo...

...en cuanto a la bso, los dos mejores temas de la peicula los reserva para el final con "Fall in The Light" de Lori Carson & Graeme Revell y el "While the earth sleeps" de Deep forest & Peter Gabriel. (no quiero ser muy gafapasta y debo reconocer que no conocía bien el titulo de las canciones). Pues nada, ese ha sido mi aporte, bueno una mas...he de deciros que tengo porfín la respuesta a un dialogo de la pelicula en que el mejor amigo de Lenny Nero le preguntaba, "Se han usado todas las formas de gobierno, se ha inventado todo tipo de música, de peinados, los sabores de chicles… ¿qué vamos a hacer durante otros 2.000 años???… pincha aquí si la quieres conocer. Un saludo. Y gracias a todos por hacerme sentir un poquito menos raro. http://www.youtube.com/watch?v=y2h9mwlAI7k&feature=player_embedded