viernes, 18 de noviembre de 2011

“Asesinos de élite” (2011) - Gary McKendry

Crítica Asesinos de élite 2011 Gary McKendry
Mafioso, chófer de riesgo, agente de la ley, ladrón de bancos, secuestrador, mercenario y, sobre todo, asesino. Estos son algunos de los papeles - y prácticamente siempre con el mismo look- que ha interpretado Jason Statham desde que dejara su carrera de modelo para convertirse en actor de cine. Su físico de tipo duro y su habilidad para las artes marciales le han hecho llevar una carrera centrada en el cine de acción o de entretenimiento, género en el que el británico parece moverse como pez en el agua.

Por ello, Statham se ha convertido en uno de los héroes de acción del momento y también en el más incombustible. No hay más que ver su ficha para darse cuenta que estrena de dos a tres películas por año. Y está claro que este 2011 no iba a ser la excepción…

A principios de año le tuvimos interpretando a un asesino a sueldo en “The Mechanic”, luego a un duro policía de métodos expeditivos en “Blitz”, y ahora regresa para encarnar a un ex SEAL en “Asesinos de élite”.

Danny (Jason Statham), un antiguo miembro del SEAL, el grupo de operaciones especiales de la armada de los Estados Unidos, se ve obligado a abandonar su autoimpuesto exilio cuando Hunter (Robert De Niro), un ex compañero SEAL, es secuestrado por un jeque árabe. A cambio de su liberación, el jeque le exige que acabe con la vida de los tres miembros del SAS (Servicio Especial Aéreo británico) responsables de la muerte de tres de sus hijos durante unos disturbios en Omán diez años atrás. A Danny no le queda otra que aceptar el encargo, por lo que reunirá a su antiguo equipo de operaciones para encontrar y ejecutar a sus tres objetivos.

El bueno de Statham vuelve a nuestras pantallas para soltar unos cuantos mamporros, y esta vez lo hace bien acompañado del ilustre Robert De Niro (que lleva ya un tiempo bastante perdido) y de Clive Owen, al que recientemente pudimos ver en “Intruders”.

Poca duda cabe de que semejante reparto ya es un buen reclamo de por sí, pero si encima el tráiler viene cargadito de tiros y explosiones, está claro que la cosa promete; como poco, están aseguradas unas buenas dosis de adrenalina.


Danny y Hunter forman, junto a Davies (Dominic Purcell) y Meier (Aden Young), un buen equipo. Durante una misión en México, no obstante, las cosas se complican y Danny toma la firme decisión de abandonar los SEAL para vivir una vida tranquila. Y durante un tiempo lo consigue, e incluso conoce a una chica, Anne, con la que compartir ese apacible retiro.

Pero con Hunter en peligro, Danny decide arriesgar su propio pellejo para llevar a cabo una complicada misión: eliminar a tres miembros del SAS, una de las unidades más temidas que existen. Ésta, además, está protegida por una organización, The Feather Men, formada por algunos de sus antiguos miembros, con lo que la misión se complica. El mayor obstáculo con el que se topará el equipo de Danny es Spike (Clive Owen), un ex SAS que no está dispuesto a ver como ejecutan a sus antiguos compañeros.

La película se basa o inspira en la polémica novela de no-ficción “The Feather Men”, escrita por Sir Ranulph Fiennes, y en la que se deja constancia del asesinato de varios miembros del SAS a cargo de un escuadrón de la muerte. Ese escuadrón de ejecutores sería el que vemos en la película formado por Danny y dos ex SEAL más, quienes aceptan la misión no por la desinteresada libertad de su antiguo compañero sino por la recompensa de seis millones de dólares que ofrece el jeque árabe.

Iremos viendo, pues, como van a por cada uno de los SAS, recabando información de su paradero y planificando su asesinato con la intención de que éste parezca un accidente. Pero claro, la aparición de Spike y su organización complican aún más las cosas. Esto da lugar a enfrentamientos y persecuciones varias.

Danny y Spike, dos armas de matar con piernas, se enfrentan cara a cara en más de un ocasión, así que tenemos ración de hostias asegurada. Unas peleas muy del estilo Jason Bourne o el nuevo Bond a manos de Craig, en donde las hostias se sienten más reales que nunca.

Las escenas de acción, aunque disfrutables y frecuentes a lo largo del metraje, no son especialmente espectaculares, quizás porque se mueven en unos términos menos fantasiosos de lo habitual en el género. Eso no quita que incluya alguna que otra fantasmadilla más o menos admisible o perdonable (ya se sabe que hay una ley no escrita en el cine de acción que dice que si atraviesas una ventana siempre habrá algo debajo que amortigüe la caída; si eres de los buenos, claro está).



Gary McKendrye, el director debutante, demuestra bastante soltura rodando dichas secuencias, buscando siempre el juego de ángulos para ofrecer mayor dinamismo y una mayor cobertura del espacio en que se mueven los protagonistas. Quizás lo único que podamos achacarle es que mueva demasiado la cámara, pero eso es algo que ya parece ir ligado irremediablemente a toda película de acción actual que se precie. Se puede marear mejor o peor, pero el uso del trípode parece ser cosa del siglo pasado (por mucho que a algunos nos duela)

El reparto funciona sin problemas. Statham está en su salsa y se nota, y Clive Owen le da una buena replica aunque éste no sea el género en el que más se prodigue. Eso sí, por muy en los ochenta que transcurra la película, el bigotito le sobra.

De Niro, por su parte, sigue en esta etapa en la que ya no tiene que demostrar nada a nadie y en la que se divierte aceptando papeles con poca enjundia o meramente testimoniales. Aquí demuestra que sigue en forma y partiendo la pana a sus casi setenta tacos, aunque hay que advertir que su participación se concentra al inicio y al final de la película. En medio está bastante desaparecido dado que se encuentro captivo, de modo que el protagonismo recae principalmente en sus compañeros de reparto.

El que parece que ha perdido algo de forma es Dominic Purcell, que está menos cachas que de costumbre. Eso sí, las pintas de macarra que luce no tienen desperdicio, y su personaje nos saca alguna que otra sonrisa.
Luego tenemos a Yvonne Strahovski, conocida por la serie “Chuck”, y que tiene un papel bastante limitado. De hecho, la pequeña subtrama amorosa que atañe a Danny podría eliminarse perfectamente y eso no afectaría demasiado al devenir de la historia. Aún así, no molesta e incluso se agradece ver a una chica mona entre tanto hombretón.

En definitiva, “Asesinos de élite” es un efectivo thriller de acción perfecto para pasar el rato. Se le podría haber exigido que fuera un poco más allá del simple entretenimiento, habida cuenta de su reparto y de la más o menos trabajada trama, pero aún así el resultado es favorable.




Valoración personal:

6 comentarios:

PEPE CAHIERS dijo...

Creo que Statham es sin duda el heredero de aquellos actores de los ochenta que pusieron el género de acción en todo lo alto.

Pliskeen (David Ribet) dijo...

No hay duda. Como poco, es el único que se dedica en cuerpo y alma a este tipo de cine. Lo que le faltaría es rodar películas de mayor caché como hacían Stallone y Swarzenegger, pues las suyas son siempre producciones de bajo presupuesto y de escas aspiraciones. No tiene ningún peliculón en su haber, y eso le resta muchos puntos...

Saludos ;)

ATXEIN dijo...

Que tal Pliskeen¡¡

Esta no me llama nada, la verdad.. Gran reseña¡¡Como siempre..XDD

Por cierto, ya abrimos la nueva web¡¡
Te dejo su enlace;
http://www.lamansiondelterror.net/

No dudeis en pasaros¡¡

Un abrazo¡

Pliskeen (David Ribet) dijo...

Muchas gracias Atxein :)

Lo cierto es que la falta de pretensiones la deja en una película meramente entretenida, pero podrían haber ido un poco más allá.

Me alegra saber que ya tenéis la nueva web. Ahora mismo os hago el cambio en el link y me registro.

Saludos ;)

ATXEIN dijo...

Muchas gracias Pliskeen¡¡

Ya te vi por ahí, y participando en el sorteo¡¡si señor¡¡jejeje

Nos lemos¡¡

Pliskeen (David Ribet) dijo...

Hombre, hay que aprovechar estos concursetes :)