martes, 20 de octubre de 2015

SITGES 2015 - DÍA 9


Películas vistas: 3

Grado de satisfacción: Medio

Computo de frikismo: Medio-Alto



Into The Forest

De qué va: dos hermanas adolescentes que viven en un bosque de Carolina del Norte a varios kilómetros del vecino más cercano, deberán afrontar lo que parece ser el fin del mundo conocido.

Qué ofrece: apocalipsis en clave feminista y pro-vida centrado en el día a día de dos hermanas sobreviviendo a un mundo sin suministro eléctrico, ni gas ni agua corriente. Las dos chicas, acostumbradas a una vida cómoda bajo el cobijo de un padre mañoso, tienen que apañárselas para encontrar comida y mantener su hogar seguro ahora que dependen única y exclusivamente de ellas mismas.
Una película, a priori, interesante dado su enfoque más familiar sobre el fin de la humanidad, pero a la que su mensaje de fondo pasa cierta factura. Amén de algún que otro detalle de coherencia decididamente discutible.

Lo más: las interpretaciones de las dos actrices protagonistas.

Lo menos: su cuestionable mensaje y su pecaminoso desenlace.



Smoke and Mirrors: The Story of Tom Savini

De qué va: documental centrado en la vida y carrera de Tom Savini, todo un icono en el campo de los efectos especiales.  

Qué ofrece: didáctico y entrañable recorrido por la vida y obra de Tom Savini, maestro de los efectos especiales y hombre multifaceta: actor, director, doble de acción y artista del maquillaje. El propio Savini reflexiona sobre los altos y bajos de su vida personal y cómo éstos han influido y afectado sobremanera en su carrera.

Lo más: acercarnos tanto a su vida profesional como a su vida personal, permitiéndonos conocer un poco más al Savini padre.

Lo menos: que haya tenido que ser el propio Savini quién sacara adelante un merecedor documental  sobre su persona.



Dark Star - HR Giger's World

De qué va: documental sobre Hansruedi, ilustrador suizo conocido sobre todo por concebir a una de las criaturas más temibles del cine: el Alien.

Qué ofrece: acercamiento a la peculiar y hasta cierto punto perturbadora obra de Giger, repleta de imágenes oníricas y ciertamente eróticas, en las que se escondía siempre una visión muy personal sobre la vida y la muerte. Rodado poco antes de la muerte de la artista, el documental cuenta con la presencia de algunos de sus allegados (sus exmujeres) y personas que estuvieron a su lado en los últimos años de su vida y su carrera, para hablarnos no sólo de sus impresiones acerca de sus cuadros, sino sobre todo para hablarnos de él como persona. También nos permite realizar un paseo por su hogar, convertido en una especie de santuario místico (y algo desordenado) en el que se exponen sus obras, así como también por Museum H.R. Giger , inaugurado en 1988, y el Museums bar HR Giger,  a los que dedicó grandes esfuerzos, amén de  su capital.

Lo más: el momento en el que la directora nos habla de Alien.

Lo menos: los momentos contemplativos, que ralentizan el ritmo del documental, y lo poco que se entrevista al propio Giger (quizás porque su estado de salud tampoco se lo permitía).

SITGES 2015 - DÍA 8


Películas vistas: 6

Grado de satisfacción: Bajo

Computo de frikismo: Medio



Brand New U

De qué va: en un futuro indeterminado, existe una empresa llamada Brand New-U que permite a sus clientes localizar y eliminar a sus Idénticos, dobles exactos que llevan una vida mejor a la de ellos.

Qué ofrece: un incomprensible y pretencioso thriller futurista con una premisa, a priori, interesante, pero que a lo largo de su desarrollo no nos lleva a ninguna parte. La trama, que ya peca de ser poco coherente al principio, se vuelve directamente ininteligible a partir de cierto punto en el que espectador, completamente desorientado, sucumbe al hartazgo. Flashbacks reiterativos hasta decir basta, diálogos mecánicos e irritantes, abuso de planos detalles decididamente gratuitos… Todo un complejo surtido de sinsentidos que hacen su visionado realmente insoportable.

Lo más: la fotografía.

Lo menos: todo lo demás.



I Am A Hero

De qué va: Hideo es un dibujante de manga que lleva una vida miserable. Trabaja muchas hora como asistente, ganando poco dinero y ahora, harta de vivir junto a un fracasado, su novia le deja. ¿Podría irle peor? Sí, para colmo se ha levantado un apocalipsis zombie en todo Japón.

Qué ofrece: adaptación de un manga escrito y dibujado por el autor japonés Kengo Hanazawa, y otro caso claro de que los live-action de mangas/animes son, a menudo, un fracaso. Y es que lo que funciona bien en papel no siempre resulta en pantalla con acotres de carne y hueso.
Shinsuke Sato, director que ya sacó adelante las dos entregas de “Gantz” (otro fallido live-action), se encarga aquí de mostrarnos el enésimo apocalipsis zombie. Y durante su primera mitad, la cosa no puede ir peor. Escenas ridículas a más no poder y un protagonista con el que es muy difícil empatizar. A medida que avanza la historia, ésta adquiere un tono algo más serio, interrumpido en ocasiones por momentos cómicos que rayan lo estúpido. Los elementos que intentan darle un toque de originalidad al subgénero, como el hecho de que los zombies tengan comportamientos afines a cuando estaban vivos (de ahí la presencia de un ¡zombie olímpico!), son un poco absurdos o carecen de explicación lógica (¿qué es exactamente la amiga del protagonista? ¿una superNOzombie?). Al final llega el desfase, y se convierte un festival gore, ofreciendo litros y litros de hemoglobina para deleite de los espectadores ávidos de carnaza.

Lo más: el tramo final, cuando el protagonista deja a un lado la cobardía y empieza a aniquilar zombies a diestro y siniestro.

Lo menos: que de haber mantenido un tono más serio habría sido una cinta mucho más disfrutable.



The Boy And The Beast

De qué va: Kyuta es un niño solitario que vive en las calles de Tokio. Un buen día, el joven cruza la frontera al mundo imaginario y entabla amistad con Kumatetsu, una criatura sobrenatural que se convierte en su amigo y maestro.

Qué ofrece: Hosoda, que nos maravilló con películas como “La chica que saltaba a través del tiempo” o “Los niños lobo”, ofrece aquí una historia sobre la amistad y la madurez algo carente de la magia de sus anteriores trabajos. Por supuesto, la animación (mezclando hábilmente 2D con pinceladas de 3D) sigue estando a un altísimo nivel, pero la historia se diluye entre dos mundos que no terminan de cuajar. Si bien la historia entre Kyuta y Kumatetsu resulta divertida y por momento entrañable, su historia con la chica humana carece de gancho. A la cinta la falta el suficiente calado emocional para tocarnos la fibra sensible, y en el transcurso de su desenlace simplemente se deja llevar por la acción y los efectismos.

Lo más: la bonita relación paternofilial que establecen los dos protagonistas.

Lo menos: lo innecesario de incluir “un villano” en la historia, y lo poco desarrollado que está éste.



The Pack

De qué va: El sueño de Adam de vivir en su granja y continuar el negocio familiar se va al garete cuando encuentra todo su ganado brutalmente masacrado. Pero ese será el menor de los problemas cuando la hambrienta jauría responsable del desastre empiece a asediarlo a él y a su familia.

Qué ofrece: parece que los australianos la tienen tomada con los animales. Primero fue un cocodrilo (Black Water), luego tiburones (The Reef), y ahora perros. Cualquiera diría que el perro es el mejor amigo del hombre viendo la jauría de perros salvajes que acecha a la familia protagonista. Una cinta más cercana al “Cujo” de King que a la película “Infierno blanco” de Liam Neeson. Eso sí, por muy amenazadores que sean estos perros, lo cierto es que parecen no tener muy buen olfato, puesto que son incapaces de detectar a sus presas aun teniéndolas a menos de un metro de distancia. En más de una ocasión los protagonistas se libran por los pelos de terminar en las fauces de estas fieras con tan sólo quedarse bien agazapados (sic).
Un survival más bien casposo y carente de tensión, pero medianamente entretenido si se le perdona lo chapucero de su guión.

Lo más: los perros.

Lo menos: los humanos.



High Rise

De qué va: El doctor Robert Laing se acaba de mudar a la Torre Elysium, un enorme rascacielos dentro del cual se desarrolla todo un mundo aparte, en el cual parece existir la sociedad ideal. Sin embargo, la aparente armonía reinante no tardará en sucumbir al caos más absoluto, llevándose por delante a todos los inquilinos del edifico.

Qué ofrece: marciana adaptación de la novela del escritor inglés J.G. Ballard; una auténtica y monumental ida de olla. Si bien al principio parece conducirnos hacia una especie de metáfora  sobre la sociedad  y sus distintos estratos sociales, no tarda demasiado en perder el norte, abandonando la sutil alegoría de la diferencia de clases para ofrecer un atroz espectáculo de depravación sexual y violencia desatada. Una desfase que hunde por completo cuales fueran las intenciones discursivas de su director/guionista. Una parábola que pronto sucumbe a sus propios excesos, agotando mentalmente al espectador.

Lo más: que por momentos parezca estar dirigida por un híbrido entre Cronenberg y Gilliam.

Lo menos: que la gente se empeñe en llamarla “la Snowpiercer vertical”, cuando poco o nada tienen que ver una con la otra. Es más, la comparación ofende.

lunes, 19 de octubre de 2015

SITGES 2015 - DÍA 7


Películas vistas: 4

Grado de satisfacción: Bajo

Computo de frikismo: Bajo


Schneider vs. Bax

De qué va: Dos hombres, un asesino a sueldo y un escritor, tendrán que luchar entre ellos por la supervivencia. A Schneider, asesino a sueldo y hombre devoto de la familia, se le encarga justo en la mañana de su cumpleaños que liquide a Ramon Bax, un escritor de 50 años que vive recluido en una cabaña junto a un lago. Pero el trabajo no será tan fácil como aparentaba.

Qué ofrece: algunas sorpresas con respecto a una trama de enredo cuyo ligero toque de comedia negra no siempre resulta exultante. Las apariencias engañan, y la película del holandés Alex van Warmerdam (Borgman) así nos lo muestra, reuniendo a una serie de personajes, en apariencia bastante normales, en medio de una historia donde el asesinato está a la orden del día.

Lo más: el enredo que se produce entre los distintos personajes.

Lo menos: que para ser una comedia, resulte más bien poco graciosa.


Veteran

De qué va: Do-cheol, un policía veterano, quiere llevar ante la justicia a Tae-oh, heredero de una megacorporación y a quién se le hace responsable de un intento de suicidio. El problema, sin embargo, es que el jefe de su departamento le prohíbe llevar a cabo ninguna investigación al respecto. Es entonces cuando Do-cheol decidirá ir a por  Tae-oh  por su propia cuenta.

Qué ofrece: una combinación algo extraña de comedia burlesca y thriller serio. Mientras que los policías son unos descerebrados, Tae-oh  y su séquito son unos muy malos. Los primeros parecen sacados de alguna disparatada comedia asiática, por lo que no terminan de cuadrar dentro de una trama bastante más seria en la que un humilde policía decide bajarle los humos al típico jovencito poderoso y malcriado. Y es que Tae-oh se cree que puede hacer lo que se le antoje sin asumir las consecuencias de sus actos. Claro que el magnate no contaba con que un policía decidiera darle caza rehuyendo las órdenes de sus superiores.

Lo más: las inevitables risas con las payasadas de los actores y sus momentos tan absurdamente delirantes.

Lo menos: que no se decida si ser una comedia chorra o un drama criminal. La mezcla es algo estrafalaria.


Experimenter

De qué va: un cinta que nos acerca a los experimentos psicológicos que Stanley Milgram llevó a cabo en 1961 en la Universidad de Yale..

Qué ofrece: un ligero (e inocuo) retrato sobre la figura del controvertido Stanley Milgram, un psicólogo experimental, y sus polémicos experimentos sobre la obediencia. No nos encontramos, sin embargo, ante un biopic al uso. Al director no parece interesarle demasiado la vida personal de Wilgram, por la que pasa muy de puntillas ofreciendo contados detalles de la misma (por ejemplo, cómo conoció a su futura esposa). Almeryeda se centra más en su trabajo y en cómo éste dio lugar a una serie de resultados que gran parte de la comunidad psicológica se negó a aceptar. Sus métodos fueron cuestionados por colegas de oficio y por una parte de la sociedad americana, considerándolo un sádico. Pero lo cierto es que las conclusiones a las que llegó Wilgram sobre la relación de las personas con la autoridad son y siguen siendo escalofriantes.

Lo más: el recurso de usar el personaje de Wilgram como narrador, mirando directamente a cámara.

Lo menos: ¿no hubiese sido más idóneo/factible rodar un documental? Como película biográfica, “Experimenter” es rigurosamente plana, olvidando todos los recursos cinematográficos que tiene a su alcance. Si engancha al espectador es más por lo que cuenta que por cómo lo cuenta.


Enrages (Rabid Dogs)

De qué va: una banda de criminales perpetra un atraco que termina saliendo mal. En su huida, secuestran a una mujer para, más tarde, detener un coche y obligar a su conductor a llevarlos a un lugar seguro.

Qué ofrece: solvente remake de la película de culto “Cani arrabbiati”, conocida en España bajo el título de “Semáforo rojo”, una de las obras menos conocidas (e inédita hasta muchos años después tras lograr editarse en dvd) del realizador italiano Mario Nava, a quien se le conoce más por sus “giallos” y films de terror. 

Una cinta de “atracos que salen mal” (todo un subgénero) que inmediatamente pasa a convertirse a una road movie de desarrollo algo previsible pero con un sugerente desenlace. La historia se centra exclusivamente en la tensa relación entre los ladrones/secuestradores y sus pobres víctimas, que sin comerlo ni beberlo se ven inmersas en una plan de huida con unos tipos que no dudan en apretar el gatillo si la situación lo requiere. El director Éric Hannezo demuestra un hábil manejo del suspense y algunos apuntes visuales interesantes.

Lo más: su sorpresivo, a la par que efectivo, giro final.

Lo menos: el cumplimiento a rajatabla de ciertos personajes clichés de este tipo de cintas (el cerebro de la banda, el psicópata, el ingenuo…)

SITGES 2015 - DÍA 6



Películas vistas: 5

Grado de satisfacción: Medio

Computo de frikismo: Bajo


Green Room

De qué va: durante una gira, los jóvenes miembros de una banda punk rock son testigos de un asesinato en un local regentado por skinheads. A partir de ese momento, empezará un pesadillesco cautiverio.

Qué ofrece: una cinta que ejemplifica a la perfección el dicho “en el lugar equivocado, en el momento equivocado”.  Una espiral de violencia que se desencadena ante el espectador, atrapado éste, al igual que los protagonistas, en una implacable historia de supervivencia . Una cinta que una vez alcanzado el punto a dónde quiere llevarnos, nos agarra y ya no nos suelta hasta el final.

Lo más: la tensión palpable durante los primeros minutos del encierro, antes de que las cosas empeoren seriamente.

Lo menos: que algunos personajes duren menos de lo deseado.


Macbeth

De qué va: adaptación de la popular obra de Sakespeare. ¿Quién no sabe de qué va?

Qué ofrece:  el relato de Shakespeare trasladado a la gran pantalla con una contundencia aplastante y unas intensas  interpretaciones tanto de Fassbender como de Cotillard. Por desgracia, tanto a la historia como a los personajes les falta desarrollo y profundidad, y por ello resulta difícil conectar con tan agonizante tragedia. Aunque el problema reside, principalmente, en la materia prima. La teatralidad de la obra trasladada al cine tal cual es, y con la misma pomposidad y grandilocuencia en los diálogos, hace que todo parezca de cartón pluma. Nadie en la vida real, sin importar la época, habla como escribe Shakespeare, es decir, nadie habla en verso. Por lo que a título (muy) personal,  para un servidor este sería el mayor escollo para disfrutar, ya no de ésta, sino de cualquier adaptación de sus obras.

Lo más: el cuidado apartado visual, especialmente la fotografía y la composición de los planos. Se nota la procedencia del mundo del videoclip de Kurzel.

Lo menos: los diálogos, de una gran belleza poética, pero postizos en boca del reparto.


Assassination

De qué va: en 1933, Corea se encuentra ocupada por los japoneses. Un grupo de exiliados rebeldes decide poner en marcha un metódico plan para asesinar a un comandante nipón, tarea para la que reclutan a tres soldados que se encuentran en prisión. Pero una vez liberados y listos para actuar, son traicionados por un espía.

Qué ofrece: solvente thriller de época con sus buenas dosis de acción al más puro estilo asiático, algo que el director Choi Dong-hoon (Dodookdeul, Whoochi) ya ha demostrado dominar muy bien. Con una intriga basada a menudo en el juego de identidades, en las traiciones y conspiraciones de un grupo de variopintos personajes con intereses muy distintos, pero que terminan confluyendo en una intrincada trama de espionaje.

Lo más: el tramo en la boda.

Lo menos: su algo excesiva duración.


Hitchcock/Truffaut

De qué va: documental centrado en el libro “El cine según Hitchcock”, que François Truffaut escribió como resultado de una larga charla/entrevista con el popular director y maestro del suspense Alfred Hitchcock.

Qué ofrece: las más de cincuenta horas que Truffaut se pasó hablando del cine Hitchcock con el propio Hitchcock dieron para un libro considerado hoy de cabecera para todo cinéfilo que se precie. Haciendo acopio de esas grabaciones, Kent Jones convoca a una serie de directores de prestigio como MartinScorsese, David Fincher o Wes Anderson para que ofrezcan al espectador sus pensamientos sobre uno de los directores clave de Hollywood, con un sello inconfundible y que a posteriori muchos otros han intentado emular. ¿Era un director de entretenimiento? ¿Era un artista? Probablemente lo que mejor le defina sea “un artista del entretenimiento”, porque él mejor que nadie supo entender cómo había que facturar cine comercial pensando en el espectador y sin perder de vista la autoría, esto último algo que pocas veces asociado al cine comercial.

Lo más: los audios de las grabaciones con Hitchcock y Truffaut.

Lo menos: que como complemento al libro quizás tampoco aporte demasiado.



The Survivalist

De qué va: El Superviviente vive aislado en el bosque, protegiendo su hogar. La llegada de Kathryn y su hija Milja altera la precaria estabilidad del hombre, forzando una difícil convivencia.

Qué ofrece: drama postapocalíptico solemne y contemplativo, que nos muestra el individualismo e egoísmo de la raza humana ante algo tan primario como es nuestro instinto de supervivencia. Una historia en la que la desconfianza hacia el prójimo lleva la voz cantante.

Lo más: la desconfianza mutua entre el trío protagonista.

Lo menos: su lánguido ritmo, provocador en ocasiones de inevitables bostezos.

sábado, 17 de octubre de 2015

“Marte (The Martian)” (2015) – Ridley Scott


Sinopsis: Durante una misión tripulada a Marte, el astronauta Mark Watney es dado por muerto tras una feroz tormenta y es abandonado por su tripulación. Pero Watney ha sobrevivido y se encuentra atrapado y solo en el planeta hostil. Con suministros escasos, deberá recurrir a su ingenio y a su instinto de supervivencia para encontrar la manera de comunicar a la Tierra que sigue vivo.

La última vez que viajamos al espacio de la mano de Scott fue hace unos pocos años con “Prometheus”, y lo cierto es que la travesía no fue todo lo satisfactoria que cabría esperar. Y es que tomar la franquicia alien por la tangente con una pseudo precuela trajo más disgustos que alegrías.
Si bien no soy partidario de echar pestes a mansalva sobre ella, no se pueden negar tampoco sus errores y graves deficiencias a nivel de guión, amén de que a menudo he considerado las precuelas como un medio más bien gratuito de matar la magia del cine y quitarle la gracia a ciertas sagas. ¿O es que acaso “necesitábamos” conocer los orígenes del xenoformo o del space jockey? Claro que no, pero tampoco nadie nos preguntó.

Y es que a veces, el misterio resulta mucho más interesante y gratificante que las respuestas. Y avivar la curiosidad en vez de aplacarla puede resultar mucho más placentero para el espectador. Más cuando dichas explicaciones vienen acompañadas, como en aquél caso, de un pretencioso discursito metafísico/existencialista que nada casaba con las películas protagonizadas por la Teniente Ripley.

Pero alienígenas aparte, lo cierto es que esta vez Scott se acerca al género de la ciencia-ficción desde su vertiente menos fantasiosa. O dicho de otro modo, bajo unos preceptos que entrarían dentro de lo plausible, trasladándonos hasta Marte para asistir al periplo (rigurosamente científico, o al menos eso aparenta) de un astronauta varado en el yermo y desértico planeta rojo.

Aquí no hay discursitos de ninguna clase. Ni metafísicos, ni existenciales ni filosóficos ni nada que se les asemeje. Lo que sí hay es una generosa cantidad de optimismo y buen rollo. Porque pese a lo desafortunada y en ocasiones crítica que pueda resultar la situación a la que se enfrenta nuestro protagonista, a lo largo de su odisea en Marte siempre hay lugar para la esperanza. Y, por qué no, también para el humor, porque quizás esa sea la mejor forma de combatir la desesperación. Y no es para menos dadas las circunstancias.

Pero ante todo, el mayor aliado con el que cuenta Mark Watney (Matt Damon), nuestro náufrago espacial, es su ingenio. Y es que este astronauta, doctorado en Biología y Conservación Vegetal, está hecho todo un cerebrito, y aunque las adversidades no son pocas, lo cierto es que se las apaña bastante bien procurando sobrevivir en un lugar tan hostil y alejado (a años luz, nada menos) de cualquier atisbo de vida (humana o de cualquier otra índole). Entre otras cosas, veremos cómo es capaz de procurarse comida haciendo acopio de sus bastos conocimientos en botánica.


Cual Robinson Crusoe en Marte (como aquél que nos mostraba Byron Haskin en la sesentera y libérrima versión de la novela de Dafoe), Watney afronta el reto de mantenerse no solo bien alimentado sino también cuerdo en una situación decididamente desesperante para cualquiera, incluso para un astronauta tan ducho como él. Porque en realidad nadie está preparado para algo así.

De todos modos, a Scott no le interesa en demasía profundizar en la psique del personaje, ni en lo dramático de su situación (que lo es). Ni tampoco se deja llevar en exceso por el sentimentalismo (nada más que lo necesario, y hacia el tramo final que es cuando se le exige una mayor carga emocional).

Todo eso está de más aquí. Esto es una aventura y, como tal, está repleta de acción, conflictos y batallas, aunque los enemigos a combatir no sean otros que el hambre, la soledad, el desaliento o -sobre todo- el tiempo; o que el escenario se reduzca a menudo a los 92 m2 que ocupa el Hab (el hábitat artificial instalado en Marte para la temporal estancia de la tripulación del Ares III).


En ese sentido, quizás uno de los factores clave y más jugosos que ofrece el emplazamiento en el que se desarrolla tan, al fin y al cabo, sencilla premisa, sea el citado tiempo.  Porque la distancia que separa a Watney de la salvación se mide en años luz, y cualquier intento por comunicarse con la Tierra y, por ende, de recibir ayuda, depende de largos periodos de tiempo que juegan en su contra. Cualquier intento de rescate debe afrontarse bajo la perspectiva de asumir la inevitable presencia de tan desalentador (y puñetero) adversario. Y eso es algo que da mucho juego. Y si no que se lo digan a Nolan y su “Interstellar”.

Amén de lo citado, la trama discurre siempre bajo un envidiable sentido del ritmo, haciendo que las dos horas y poco se pasen prácticamente sin darse uno cuenta. Y sin mayores pretensiones que las de ofrecer un sólido entretenimiento bajo los ya conocidos códigos del survival y el cine de aventuras. Con un apartado técnico absolutamente impecable (algo habitual en Scott) y un reparto estupendo del primero al último (casi todos ellos encarnando a bellísimas personas, eso sí). Aunque por supuesto, es Damon quién carga sobre sus hombros, y de manera formidable, la mayor parte del peso de la historia. 


“The Martian” nos trae, en definitiva, la mejor cara de un director que tiende a los altibajos y que en los últimos años se nos antojaba algo bajo de forma. Pero aquí Scott vuelve a demostrar que sigue siendo un director muy competente, no sólo en lo técnico. Y si como en este caso tenía a favor un guión bien apañado (escrito por Drew Goddard basándose en la novela homónima), pocas cosas podían salirle mal.


Lo entretenida que se hace.



Que Scott no nos deleite con más regularidad.







Valoración personal: